¿Por qué Juana Raymundo ya es un símbolo?

La historia de Guatemala es la de la violencia y el terror. Ese pasado –cuando el control del Estado y de la sociedad lo tenían los militares y cualquier expresión de crítica y oposición era minimizado y eliminado a través de la desaparición, la tortura y la muerte–, se mantiene vivo y nos caracteriza como país.

Este fin de semana Juana Raymundo, enfermera y líder comunitaria Ixil de Nebaj, Quiché, integrante de Codeca y del Movimiento de Liberación de los Pueblos, fue asesinada. Su cuerpo apareció a la orilla de un río con señales de tortura. Una dirigente social joven a quien, como si nos encontráramos en las décadas de 1970 o 1980, se la llevó la violencia.

La muerte violenta de Juana Raymundo se suma a la de otros líderes comunitarios y campesinos asesinados durante los últimos meses en diferentes puntos del país: Luis Marroquín, Florencio Pérez, Alejandro Hernández y Francisco Munguía, todos de Codeca; y de Mateo Chaman, José Can Xol y Ramón Choc, del Comité Campesino del Altiplano (CCDA).

El asesinato de Juana Raymundo indigna y devela el fortalecimiento de reacciones violentas contra las expresiones sociales locales que exigen un cambio en la estructura económica del país. Actos criminales que son alentados y que también alimentan ese discurso hegemónico que justifica la muerte como opción para resolver conflictos y diferencias con argumentos tan poco humanos como el que afirma que “los matan porque en algo andaban metidos”.

No puede pensarse en delincuencia común como la primera opción en este caso, porque a Juana la mataron en uno de los departamentos con menos violencia en el país. Según la organización Diálogos, Totonicapán, Quiché, Sololá, Alta Verapaz y Huehuetenango son los departamentos que muestran la tasa más baja de homicidios.  De hecho, de julio de 2017 a junio de 2018 en Nebaj se reportaron únicamente 3 asesinatos, con una tasa de 2.9 homicidios por cada 100 mil habitantes. Fue en ese contexto social en donde el cuerpo de Juana fue utilizado por sus asesinos como un papel para enviar un mensaje de terror.

Así, mientras el Ministerio Público no aporte información sobre las causas y los responsables de estas muertes, uno no puede pensar otra cosa más que los asesinatos de estos líderes comunitarios son perpetrados por estructuras criminales que pretenden sembrar el miedo entre la gente para impedir que se organice, dialogue y emprenda la movilización política y social para alcanzar sus objetivos. Preocupa pensar, además, que puedan operar desde el Estado o bajo el amparo de él.

A Juana, al igual que a sus compañeros de Codeca, la mataron para callarla. Tenía claro cuáles eran las causas de la injusticia social y cuáles son los mecanismos que utiliza esta sociedad para incrementar la desigualdad entre la ciudad y el campo y entre indígenas y ladinos/mestizos para beneficio de una oligarquía corrupta y opulenta.

Además, por ser mujer e indígena, Juana estaba condenada a enfrentar más obstáculos para llevar una vida digna. La oficina del OACNUDH en Guatemala lo reiteró en informe de 2017 sobre la situación de los Derechos Humanos. Este país concentra uno de los peores índices de desarrollo del mundo. Muestra de ello es que el 60 por ciento de la población vive en la pobreza, concentrándose los más altos porcentajes de este flagelo social entre las personas que viven en el campo (ahí el 76.1% de las personas son pobres) y en los pueblos indígenas (79.2%).

Pero Juana, con sus dos décadas de vida, identificó el camino para la liberación de su comunidad y de su pueblo. Le apostó a la organización social y comunitaria para reiterar que las personas como ella, como todas, merecemos llevar una vida digna lejos de la miseria y con oportunidades de trabajo y de desarrollo y con acceso a los servicios sociales y recursos productivos. Dentro de Codeca era una de las encargadas de la formación política de los jóvenes para, tal como lo dijo su organización a la prensa, preparar a muchas Juanas.

Además de la organización social, Juana también le apostó a la vida partidaria porque este Estado, cuya población es diversa, impone una única forma de acceso a los puestos de poder público. Ella fue electa como integrante del comité ejecutivo municipal del Movimiento para la Liberación de los Pueblos, que pretende ser una opción partidaria organizada, desde la vivencia y conocimientos locales, en el proceso electoral de 2019.

Con estas características Juana sintetizaba el peligro para este sistema de exclusiones que se resiste a morir y que nuevamente echa mano, ya no solo de la criminalización de los liderazgos comunitarios a través del sistema de justicia, sino también de la violencia para desaparecerlos.

Juana Raymundo es ya un símbolo, no del martirio porque la organización social le apuesta a la vida, sino de la juventud que necesita este país. Por ello es imprescindible que el MP dé respuestas sobre su asesinato y el de los otros dirigentes campesinos, porque mantenerlos en la impunidad sólo alienta la violencia y establece la represión y la persecución política como prácticas normalizadas.

“Cuando nos organizamos a defender derechos, porque eso es parte del compromiso cristiano porque Jesús lo hizo y por eso lo crucificaron, es cuando nos persiguen”, expresó Thelma Cabrera, dirigente de Codeca, durante el entierro de uno de los líderes campesinos asesinados. La organización es, precisamente, lo que pretende impedir el sistema cuando activa la violencia. Pero reconocernos, dialogar, ponernos de acuerdo y emprender el cambio es lo que permitirá modificar esta indignante realidad.

Fuente: Nómada por 

 

Lolita Chávez denuncia asesinato de Juana Raimundo, defensora de Derechos Humanos

Una proposta de treball: caminar col·lectivament l’esperança

Àlex Guillamón

En el Butlletí 69 Entrepobles llegir visions i vivències de la trajectòria de la nostra organització
en aquests trenta anys, des del seu naixement, fins i tot algunes de la dècada anterior,
dels seus precedents al moviment de solidaritat amb Amèrica Llatina. Només una petita
mostra de totes aquelles persones i col·lectius als qui tenim que agrair la seva aportació a
la trajectòria d’Entrepobles i que ens han fet arribar la seva salutació, i que completarem
en el proper butlletí. Però, quin pot ser el paper, la utilitat i, per tant, el futur d’una
organització com la nostra a les portes de la tercera dècada del segle xxi?

 

La resposta a aquesta pregunta serà forçosament el resultat de dos factors: les capacitats i limitacions que heretem de la nostra trajectòria, i el context en el qual haurem de seguir actuant amb aquestes capacitats i limitacions. Ambdues qüestions depassen amb escreix les dimensions d’aquest article, però intentarem fer algunes anotacions.

Un context de crisi global

El més rellevant que podem dir sobre el context en què ens trobem és que es tracta d’una crisi sistèmica global, una crisi civilitzatòria. Hi ha qui limita el seu abast qualificant-la com a crisi del sistema, o del capitalisme, però aquest és un plantejament parcial, ja que no són les classes més poderoses precisament les que estan patint les seves conseqüències. Com va dir a la seva cèlebre frase el potentat Warren Buffet, als seus 84 anys, «Hi ha una guerra de classes, i és la meva la que va guanyant». Certament… i encara que això suposi soscavar les mateixes bases ecològiques i socials de la societat humana.

A l’estiu de 2014, centenars d’activistes socials, entre elles líders recentment incorporades aleshores a la «nova política», van signar el manifest «Última llamada», avui, per desgràcia, bastant caigut en l’oblit. En ell es caracteritzava part del significat d’aquesta crisi: Estem atrapats en la dinàmica perversa d’una civilització que si no creix no funciona, i si creix destrueix les bases naturals que la fan possible. La nostra cultura, tecnòlatra i mercadòlatra, oblida que som, d’arrel, depenents dels ecosistemes i interdependents» (…) «Necessitem construir una nova civilització capaç d’assegurar una vida digna a una enorme població humana, encara creixent, que habita un món de recursos minvants» (…) «Però aquesta Gran Transformació es topa amb dos obstacles titànics: la inèrcia del mode de vida capitalista i els interessos dels grups privilegiats (…) necessitem una ruptura política profunda amb l’hegemonia vigent, i una economia que tingui com a fi la satisfacció de necessitats socials dins dels límits que imposa la biosfera, i no l’increment del benefici privat.

Un bon diagnòstic, si no fos perquè enlloc esmentava un concepte fonamental que confereix la seva veritable dimensió a la crisi de la qual estem parlant: aquest mode de vida capitalista al que al·ludeix és en realitat el mode de vida del patriarcat capitalista.

En paraules d’Amaia Orozco,1 es tracta d’una crisi que va molt més lluny de la crisi econòmica i financera, una profunda crisi multidimensional per referir-nos, almenys, a tres qüestions: a la crisi ecològica, a la crisi de reproducció social i a la crisi de les cures. La crisi ecològica abasta diverses dimensions interconnectades: el canvi climàtic, l’esgotament dels recursos naturals i el col·lapse de la biodiversitat. Per crisi de reproducció social ens referim al fet que el conjunt d’expectatives de reproducció material i emocional de les persones resulta inassolible, podent, sovint, derivar senzillament en la mort, com passa amb la crisi alimentària. La noció de crisi de les cures afecta a una dimensió concreta d’aquestes expectatives de reproducció: les cures, implicant que els arranjaments de les cures són insatisfactoris, insuficients, precaris i no lliurement triats.

A això caldria afegir també la diferent forma en què impacten aquestes crisis als diferents pobles i classes socials, pel Nord global i el Sud global. Com assenyalava un dels informes del Worldwatch Institute, «més d’1.700 milions d’habitants del planeta conformen la categoria global de la “classe consumidora”. Al revers de la moneda figuren els 2.800 milions de persones que sobreviuen amb menys de dos dòlars al dia» […] En aquest segle, l’ànsia consumidora sense precedents destrueix els sistemes naturals dels quals tots depenem i fa encara més difícil que els pobres satisfacin les seves necessitats bàsiques».

Un dels objectius principals del manifest «Última llamada» era influir i comprometre la gent que en aquell moment s’estava incorporant a la política des de les noves plataformes ciutadanes sobre la necessitat que aquests temes estiguessin en primer pla de les seves agendes en cas que accedissin a càrrecs electes. Desgraciadament, sense entrar en els motius, és evident que aquesta segueix sent una assignatura pendent. Les urgències del curt termini segueixen passant per sobre d’allò més important.

És molt greu que a aquestes alçades del segle les institucions polítiques i els governs segueixin sense afrontar els compromisos polítics que demanda la crisi global en tants àmbits, però és encara molt més greu que des de la societat no els arribi una demanda eixordadora sobre aquest tema. I és que el principal obstacle perquè puguem fer front a reptes com el canvi climàtic, la crisi energètica, ecològica, o alimentària, l’extrema desigualtat, la crisi de les cures i la reproducció de la vida, física i social, no és tant la falta d’alternatives, com la falta d’apoderament social enfront dels qui dominen l’economia i la política global: enfront de les grans empreses transnacionals i les institucions cooptades per elles.

Com és possible, per posar només un exemple, que a aquestes alçades del segle xxi encara no s’hagi demandat cap govern o empresa energètica responsables de lucrarse mitjançant el més greu crim contra la humanitat que suposa i suposarà el canvi climàtic per a centenars de milions de persones…?

Més enllà de les nostres limitacions.

Alternatives des del treball en xarxa Avui, doncs, no se’ns acudeix cap tasca més important que fer front a aquest context. I, alhora, a ningú se li escapa que aquesta és una tasca immensament superior a les capacitats d’una modestíssima organització com la nostra, composada per un col·lectiu d’activistes socials, una mínima estructura tècnica, diversos centenars de sòcies i socis que la recolzen, i, això sí, una ampla xarxa de vincles de solidaritat amb moviments i organitzacions del nostre país i de Abya Yala/Amèrica Llatina.

Creiem que una de les claus és, sense deixar de construir i acaronar aquests actius, mirar més enllà. Prendre perspectiva i saber veure Entrepobles com un estel que forma part d’una gran constel·lació social de col·lectius amb diferents causes de transformació social, que es creen, es transformen, s’apropen (i de vegades s’allunyen), que il·luminen moviments socials, que s’interconnecten amb moviments internacionals, que resisteixen i aporten experiències i alternatives enfront de les diferents dimensions de la crisi global.

És aquesta constel·lació la que, en determinats moments i en determinades condicions, pot reunir i organitzar capacitats significatives de transformació social. Un exemple l’hem vist recentment, amb la vaga feminista, un moviment sorgit d’una iniciativa del moviment argentí «vives ens volem», en tan sols un any s’ha globalitzat i popularitzat a través de les xarxes de l’internacionalisme feminista.
Per tant, creiem important saber transcendir les nostres limitacions amb aquesta acció conscient en xarxa, sentir com a nostra també aquesta identitat més ampla, intentar cooperar en la seva construcció i articulació des dels nostres valors i les nostres modestes capacitats. Apostem per la cooperació, per la construcció i la cura dels espais comuns, per alimentar l’empatia, per la capacitat de gestionar les diferències, pels lideratges col·lectius, incloents i feministes. Sempre hem defensat que no es pot pretendre lluitar contra el poder de les multinacionals i obstinar-se a fer-ho utilitzant els seus mateixos valors: la competència o els protagonismes compulsius més o menys dissimulats, el cultiu dels micro-poders o el desenvolupament de les organitzacions socials com a marques.

En aquests 30 anys sempre hem defensat la necessitat d’incidència política alhora que l’autonomia dels moviments socials en els quals hem participat o amb els quals hem cooperat, tant davant les organitzacions polítiques com davant les inst itucions públiques, incloses les que en algun moment puguem sentir com més properes.

Compromís social per rescatar l’esperança

Com deia Ramón Panikkar, no hi ha cap certesa que un altre món sigui possible, però sí que tenim una certesa completa que aquest és impossible. Per a la gran transformació que necessitem no n’hi ha prou amb la liquiditat dels «likes», ni amb seguir «tendències», ni amb el màrqueting social.

No es tracta d’adaptar-se a les pautes i modes de la cultura dominant, tampoc de desconèixer-les, sinó de transformar-les i de construir aquesta «contracultura» que es reivindicava a París ara fa 50 anys. Es tracta de l’acció «en viu», localitzada, als carrers, als centres de treball, als barris i també a les nostres cases. Si, per molt «antic» que soni, es tracta de la última tendència: l’acció encarnada en l’«aquí, en l’ara i en la col·lectivitat».

Acto contra la minería en la Cordillera del Cóndor, Ecuador

Ho hem escoltat al poble indígena nasa, de Colòmbia: «la paraula sense acció és buida. L’acció, sense la paraula, és cega. L’acció i la paraula sense l’esperit de la comunitat són la mort». O també ho podem dir en paraules de la filòsofa Marina Garcés: el compromís és la nostra condició fonamental, la nostra forma d’estar a la vida. Sempre estem compromesos en situacions comunes, a tots els nivells: biològic, social, polític […] Desvincular-nos d’aquests compromisos i trencar els llaços amb la condició comuna de la vida com a problema és cometre un acte de violència. Comprometre’s és una presa de consciència, sí, però no implica un posicionament mental, sinó un posicionament amb el cos, amb la vida, amb els afectes.2

Entrepobles seguirà practicant i promovent aquesta concepció del compromís social. Reteixint la desconnexió que ens imposa la cultura del poder patriarcal, capitalista i neocolonial. Un compromís «bifocal», és a dir, arrelat en allò local i, alhora, internacionalista, llegat del moviment de solidaritat del que va sorgir la nostra organització.

És possible i necessari un abordatge multidimensional que integri els mecanismes d’explotació, dominació i dependència, tant pel que fa als àmbits de satisfacció de les necessitats socials materials, com als àmbits de la socialització i la cura entre les persones. I que integri també la construcció de propostes alternatives trenant les forces d’emancipació. En tot això també es requereix un anàlisi intercultural i el rescat d’experiències sorgides d’altres pobles i latituds, no per copiar, sinó per enriquir el nostre propi camí cap al que els moviments socials a Amèrica Llatina/Abya Yala, des de diferents matrius culturals, denominen el «sumak kausay» (con-viure plenament) o el «post-desenvolupament.3

Enfront dels aclaparadors reptes que suposa aquest context de crisi global i, sobretot, davant els poders als quals ens enfrontem, evoquem les paraules de Gustavo Esteva, un dels fundadors de la Universitat de la Terra de Oaxaca: L’esperança és diferent a l’optimisme: no és un simple estat d’ànim. […] És això el que hem de recuperar: l’esperança que per la nostra pròpia acció, des de baix, en les nostres relacions directes, acabant amb les relacions cruels i autoritàries que ens envolten, podem, primer, detenir l’horror construint alguna cosa nova, i, segon, caminar aquests nous camins en una altra ‘direcció’.4

A caminar col·lectivament i a sentipensar aquesta esperança ens auto-convoquem i us convoquem als centenars de persones i als molts col·lectius que, tant des d’aquí com des de Abya Yala/Amèrica Llatina, ens heu acompanyat durant aquests anys i volem seguir acompanyant.

 

(i)De vidas vivibles y producción imposible, Amaia Orozco, en “No dejes el futuro en sus manos”, Entrepueblos, Barcelona 2012.
(ii)No dejes el futuro en sus manos. Cooperación solidaria ante la crisis del capitalismo global, Entrepueblos, Barcelona 2012.
(iii)La Ciudad siempre Ha sido refigio, entrevista a Marina Garcés, Barcelona Metrópolis, Barcelona 2015.
(iv)Es importante recuperar la esperanza como una fuerza social, entrevista a Gustavo Esteva en la revista Magis, Guadalajara (México) 2015.

Seguim teixint xarxes de feminismes internacionalistes

Montse Benito (Comissió de feminismes)

Venim de lluny,
tenim una llarga història feminista,
i un recorregut de molts 8 de març
prenent el carrer, la plaça, la paraula
amb el propòsit de subvertir l’ordre del món
i el discurs heteropatriarcal,
racista i neoliberal.
(http://www.feministas.org/convocatorias-8-de-marzo-2018-dia.html)

Escric aquestes línies per publicar en aquest butlletí de commemoració del 30 aniversari d’Entrepobles-Entrepobles-Entrepobos-Herriarte amb la necessitat de transmetre una forta convicció que hem mantingut des dels nostres inicis, la capacitat de transformació social dels moviments feministes, moviments feministes transgressors amb les relacions de poder capitalista i heteropatriarcal als diferents països i cultures.

Uns moviments feministes que a partir de l’experiència més col·lectiva viscuda en aquest segle XXI de «crisi global» han
començat a parlar des d’altres àmbits de la complexitat i desafiaments del que podem anomenar «conflicte capital vida». Ens identifiquem molt amb Cristina Carrasco quan afirma que «l’economia feminista aposta per la vida humana, i no pel benefici capitalista».(1)

Aquests «sabers i formes de fer» feministes s’han visibilitzat de forma clara aquest passat 8 de març quan milions de dones a tot el món hem pres els carrers convocades per les organitzacions feministes compartint un crit col·lectiu, indignat, reivindicatiu i alhora esperançat. Xarxes formals i més espontànies han treballat durant mesos generant
forts vincles i vivint amb intensitat aquest procés col·lectiu i global. El meu reconeixement i agraïment a totes les dones que van tenir la iniciativa política i la determinació per impulsar aquesta forma de protesta Vaga Feminista, començant pel Col·lectiu «Ni una menos» d’Argentina, la espurna que va encendre la flama en més de 170 països un any després.

Aquesta Vaga Feminista, com escriu Justa Montero (2) ha constituït «una protesta global, clarament política, carregada d’emoció i raó (dos elements imprescindibles per a la revolta feminista), responent a una crida que exigia un canvi i l’impacte polític, social i mediàtic, està per valorar en tota la seva dimensió». Les reivindicacions feministes del # 8M posaven al centre les condicions de vida concretes de les dones. Ens sentim interpel·lades a expressar els malestars acumulats per les injustícies que travessen les nostres vides i la forma com la societat ens tracta: ens assassinen i ens agredeixen sexualment; les nostres vides són precàries i estan travessades d’injustícies i desigualtat; ens parlen d’una igualtat enganyosa i d’uns canvis que mai arriben; no hi ha lloc on el masclisme no marqui la nostra quotidianitat
manifestant-se de molt diferents formes.

En aquests 30 anys d’existència el nostre acostament a altres continents ens ha permès conèixer més en profunditat les realitats diverses i plurals de les dones. Hem treballat perquè l’agenda feminista fos internacional, abordant els problemes específics en cada territori, els fenòmens o processos internacionals que estan en la seva arrel: l’heteropatriarcat, el capitalisme, el neocolonialisme i el racisme. Els nostres aprenentatges en aquests anys van en la línia de treballar per reforçar els múltiples llaços que uneixen les diverses lluites feministes per convertir-les en accions globals.

Especialment a Amèrica Llatina les dones han protagonitzat les mobilitzacions socials contra les empreses extractives
destructores de vida, han estat criminalitzades, represaliades i han donat la vida per la defensa del territori i els béns comuns. És important la solidaritat, la defensa i protecció de les dones defensores que s’enfronten a aquesta realitat des d’una situació de major vulnerabilitat. Se les criminalitza no només per la seva acció activista, sinó també pel trencament del rol que tradicionalment s’atribueix a les dones en participar en l’esfera pública. Les defensores són, per això, no només víctimes de la violència política per l’exercici del seu treball, sinó també d’actes de violència masclista, abús sexual i feminicidi pel fet de ser dones.

Les polítiques extractives i l’increment dels megaprojectes a la regió, el tancament d’espais democràtics i l’augment de la militarització són només alguns dels factors que han generat l’augment, en els últims anys, de la violència exercida contra les defensores de drets humans a Amèrica Llatina. Tal com deia Berta Caceres, activista feminista, ambientalista, lideresa de pobles originaris d’Hondures, cofundadora del COPIHN abans de ser assassinada el 2 de març de 2016, «no és fàcil ser dona dirigint processos de resistències indígenes. En una societat increïblement patriarcal les dones estem molt exposades, hem d’enfrontar circumstàncies de molt risc, campanyes masclistes i misògines».

La feminització de la pobresa és deguda a un accés sexuat als recursos socials i de la posició que les dones ocupen dins de la llar. Fins ara la pobresa femenina, s’havia invisibilitzat als estudis sobre pobresa, que han pres sempre com a unitat d’anàlisi el grup familiar, cosa que ha contribuït a mantenir aquesta realitat oculta i diluïda en l’estructura familiar.
Des del moviment feminista es comença a nomenar, a investigar, a analitzar, i, el que és més important, a lluitar contra ella.

El coneixement proper de la immigració, de les dones i els treballs «de cura» que en els països d’acollida estan realitzant, ens ha posat sobre la taula la situació de negació de drets que tenen les dones migrades i la prioritat d’aquesta lluita i d’aquesta reivindicació. Hem pogut analitzar com la globalització de la cura treu el cap com un nou fenomen, del qual s’aprofita el model neoliberal per perpetuar-se a costa de les dones.

Seguirem compartint desitjos, somnis i accions quotidianes amb totes aquestes dones, de les que aprenem cada dia, com a aportació d’un procés de suport mutu per a la construcció d’una intel·ligència col·lectiva comuna, local, global i antipatriarcal.

(1) Entrevista en la revista La Directa nº 380
(2) Dossier nº 92 «Visibilizando lo invisible». Economistas sin fronteres (2018)

El nostre compromís des d’Entrepobles Mallorca

Joana M. Perelló (membre de l’OT EPMallorca i vocal de la Junta Directiva)

Sempre m’he considerat una persona activa, compromesa i vinculada d’una manera o altra amb el món del voluntariat amb la idea, molt personal és clar, de fer les coses pensant no només en mi mateixa, sinó en els altres i en el món en què vivim. I en aquest compromís sempre he tingut tendència a inclinar-me pels infants i pels més vulnerables, tant des del meu activisme com des de la meva professió.

En el meu cas, ser voluntària i activista ha esdevingut una opció de vida fins i tot abans que jo mateixa en fos realment conscient. Fent meves les paraules de J.Mújica, <abraçar-me a la vida, abraçar-me a una causa>, forma part del meu “mantra” personal que em reafirma dia a dia en les meves conviccions i amb la meva manera de fer i estar en aquest món. Perquè si no és així… què hi fem aquí?

Entenc que viure, més enllà de cobrir les meves necessitats bàsiques, implica qüestionar-me la meva manera d’estar aquí en perjudici d’altres persones i territoris, ser crítica amb el que passa al meu voltant, identificar i assenyalar les causes i els responsables que provoquen les injustícies arreu i denunciar-ho. És aprendre dels pobles originaris la seva extraordinària capacitat de viure en harmonia amb la Mare Terra respectant-la, cuidant-la i cercant el bé comú, és construir des de la col·lectivitat per generar xarxes de suport mutu… i és intentar cercar per damunt de tot la coherència personal per dur un estil de vida el més d’acord possible amb unes opcions de consum ètiques i responsables ensopegant de tant en tant amb contradiccions que cal acceptar i superar per seguir caminant.

I fou en aquest deambular quan ens trobàrem cap a l’any 2000 a Mallorca un grup de joves que veníem de camins distints però que compartíem les mateixes inquietuds de voler viure de manera compromesa per un món més just i que teníem un nexe en comú, una persona que ens va unir i que va ser un gran mestre per tots nosaltres, en Pep Manel. Ell, acabat d’arribar del Brasil després de molts anys convivint amb els més desfavorits i acompanyant moviments com el MST, amb el seu carisma i entusiasme i amb el seu gran esperit crític, ens confrontava amb la realitat fent-nos qüestionar sempre les coses per no quedar-nos merament com a observadors, i ens parlava d’aquelles persones que allà feien part de la “tribu d’homes i dones que des d’allò quotidià, treballen per humanitzar la vida i per cuidar-la, protegir-la, defensar-la i promoure-la on sigui més necessari…”, persones que fan part de la comunitat de Pere Casaldàliga.

Nosaltres volíem cercar la nostra pròpia tribu aquí i la trobàrem a Entrepobles. La carta de presentació fou na Mª Gabriela Serra, qui aleshores era la coordinadora de l’organització, i que ens va transmetre amb la seva empenta i energia el missatge de compromís que s’amagava darrera aquesta associació. Ens va convèncer aquesta manera d’entendre la solidaritat internacional des de la cooperació entesa com a estratègia de treball i el suport mutu entre persones, organitzacions i moviments socials, amb una responsabilitat social i de restitució, acompanyant i compartint les lluites, punts claus per a la vertadera transformació social. I a més, amb el valor afegit que des de cada un dels territoris cada OT tenia autonomia pròpia per canalitzar la participació i l’acció de la manera com trobés, partint de l’activisme voluntari de cada una de les persones membres que, al cap i a la fi, són les que donen coherència i independència a l’organització. Així doncs, ens semblà l’espai idoni per continuar caminant junts i al 2001 ens constituírem com a organització territorial d’EP a Mallorca.

En la nostra primera etapa prioritzàrem constituir-nos formalment, cohesionar-nos com a grup i sobretot formar-nos, sempre respectant el ritme i la implicació que cadascú podia aportar. Alhora, també teníem ganes de conèixer des de més endins les entranyes d’EP: com treballàvem a l’altre costat, amb qui, com ens veien…? I així, a l’estiu del 2003, tinguérem l’oportunitat de viatjar a Cuba a conèixer de prop alguns dels projectes que acompanyàvem en relació a educació, agricultura i sanitat. Fou una experiència molt enriquidora, tant com a grup com pel que va suposar comprovar de primera mà com EP entenia la solidaritat i la cooperació, promovent models de desenvolupament que partien de les necessitats i capacitats locals, sempre acompanyant des de l’horitzontalitat i amb el suport mutu. Progressivament ens endinsàrem més en l’organització, participant de les assemblees anuals, coneixent a companys i companyes d’altres territoris, demanant-los què feien, com s’organitzaven… començant a establir llaços d’amistat i complicitat.

També el fet de presentar projectes de cooperació a les nostres administracions públiques, ha estat una manera d’anar coneixent les nostres contraparts a Guatemala, Nicaragua, Equador, Brasil, Perú… fent-ne el seguiment i assumint-ne un paper actiu. I en aquests darrers anys, formar part de les comissions de treball del nostre pla estratègic, participar de les trobades anuals amb les diferents OTs i de les escoles d’estiu… completen aquest camí. Camí però que fou sacsejat de manera sobtada al 2006 amb la pèrdua del nostre company i amic Pep Manel. El grup es ressentí molt però teníem clar que calia continuar amb el llegat que ell ens deixava i que fins el darrer dia ens va animar a seguir.

I així arribem on estem ara, on tenim un paper més actiu formant part de la junta directiva, espai on vertaderament te n’adones del què, com i per què de la nostra organització. Participar de les juntes és tota una escola d’aprenentatge on es mesclen les generacions, s’aporten experiències viscudes i noves idees, i tot barrejat esdevé un treball en equip col·lectivitzat i compartit amb els voluntaris més actius dels diferents territoris, els cooperants i l’equip de l’oficina tècnica.

Personalment, després d’haver viscut experiències com la de Cuba, la de Brasil coneixent la gent dels campaments i assentaments del MST a la zona de la perifèria de Sao Paulo, el voluntariat d’un any al Perú acompanyant a comunitats afectades per les activitats extractives defensant el seu dret a decidir sobre els seus territoris com a pobles originaris i l’empenta d’aquestes dones batallant a primera fila per lluitar pels seus drets, i més recentment la vivència d’haver participat a la Caravana Obrint Fronteres a Melilla per denunciar la vulneració dels DDHH de les persones en moviment a Europa… em reafirmen en el manteniment que la lluita i la defensa pels nostres drets humans i socials no la podem fer soles, sinó des de la mirada global i l’acció local.

Per això des d’EP entenem que per a la vertadera sensibilització i per fer incidència social i política per transformar les causes que generen les injustícies, ens cal treballar des de xarxes locals, nacionals i internacionals. I concretament a Mallorca, això ho hem fet sempre vinculades amb altres col·lectius del nostre territori amb els quals compartim objectius comuns, com ara al Fòrum Social de Mallorca i l’Assemblea de Moviments Socials, a la Plataforma contra els Tractats de Lliure Comerç, amb la Xarxa per la Sobirania Energètica, amb MBM per aturar les prospeccions al nostre mediterrani… Alhora també donem suport col·laborant en campanyes relacionades amb la defensa del territori enfront del turisme entès ja com una altra “activitat extractiva” d’aquest món occidental i que ens cal sostenir a les nostres Illes.

I arribats aquí, al 30è aniversari d’EP, gairebé disset anys després d’haver-nos constituïts a Mallorca, el grup s’ha mantingut i seguim, cuidant-nos uns als altres, i mantenint la fermesa del compromís de seguir treballant per transformar i denunciar aquest capitalisme depredador, resistint i impulsant un món en condicions de justícia per a tothom. Tenim clar que EP és el lloc, és l’espai des d’on podem alçar la veu i visibilitzar totes aquestes causes i lluites… És allà on volem ser i seguir sent per molts anys més…

De moviment de solidaritat a Entrepobles

Núria Roig a El Salvador, 1992

L´únic l’avantatge que té fer-ho amb tants anys de distància és recordar-ho amb el pensament i les expressions que usàvem aleshores; això sí, estic escrivint amb un ordinador i llavors, quan EP comença a caminar, teclejava amb una màquina d’escriure. Dit això, us faré quatre pinzellades de dos temes: un, d’on veníem i per què vam crear una ONG i dos,  les arrels d’EP, humanes, organitzatives i filosòfiques.

Veníem dels comitès de solidaritat i de les coordinadores locals i  estatal. D’ençà de la Revolució Popular Sandinista del 1979 i durant els anys 80, principalment, es creen comitès de solidaritat sobretot amb Nicaragua i, no tan nombrosos, amb els moviments d’alliberament d’El Salvador i Guatemala. Se’n formen moltíssims, en barris, centres de treball i sindicats, pobles petits i grossos; i es teixeix una xarxa  impressionant que convida a la coordinació i les campanyes conjuntes.
Eren pobles amics lluitant per un món millor, i nosaltres volíem ser al seu costat, i fins i tot, força gent vam anar a treballar-hi: un any, dos, tres, o en brigades internacionals d’estiu. Coneixíem el territori, els paisatges, a molta gent; nosaltres hi anàvem i moltes persones d’allà van venien cap aqui també.

Enteníem la solidaritat internacional com la causa comú,  l’amistat i l’agermanament entre pobles que lluiten per la llibertat, com el suport mutu a les lluites per l’alliberament popular, com l’acompanyament als moviments revolucionaris sobretot de l’Amèrica Llatina.

Recordo el local de la coordinadora catalana, auster i humil, sempre pleníssim de gent i de fum. Recordo el local de la coordinadora estatal on durant uns anys ens vam trobar gairebé cada mes gent de tot arreu.
Recordo les campanyes «100 milions per a Nicaragua!» i «Nicaragua ha de sobreviure», el concert «Nicaragua Rock» que va omplir el palau Sant Jordi de Barcelona, les paradetes per informar i vendre xapes o llibres, les manifestacions contra l’imperialisme, les jornades, els debats, l’enviament de brigadistes, el finançament de petits projectes, les anades a la ràdio, els escrits en revistes… Volíem amb tot plegat contribuir a trencar l’injust ordre econòmic internacional, l’intercanvi
desigual, volíem canviar el món.

A mesura que passaven els anys, altres institucions s’hi van anar afegint: d’una banda, ajuntaments que s’agermanaven amb pobles o ciutats –sobretot niques–, i d’una altra, es formaven noves ONG en el moment que a Nicaragua es creava el Ministeri de Cooperació Externa per posar ordre i donar prioritats a l’allau de  projectes que es finançaven amb aportacions solidàries; alhora també aquí moltes administracions públiques començaven a destinar recursos econòmics per a les ONG. Els comitès de solidaritat no vam voler ser aliens a aquesta nova situació i decidim parlar-ne. Es crea una comissió a Catalunya per estudiar el tema, documents amunt i avall, discussions en petits comitès i en les coordinadores: què havia passat amb els projectes de la solidaritat, com podíem accedir a més recursos i fer un seguiment millor dels projectes en marxa, com podríem reforçar els dos eixos de treball: cooperació i sensibilització, contrainformació i denúncia. Finalment, la coordinadora estatal de solidaritat amb Nicaragua, el novembre de 1997, dona el vistiplau a crear una ONG solidària. Les coordinadores locals aporten els diners inicials per començar la singladura i es decideix que una persona hi treballi: és una responsabilitat enorme per a mi. Els darrers mesos del 97 ja havíem trobat un nom –que reflectia el que volíem ser– i redactat uns estatuts, que al desembre del 97 entren al registre d’associacions.

Gener de 1988, Entrepobles té una pàgina en blanc per omplir, tot era nou i s’havien de posar els fonaments. No vam començar amb projectes, de cap manera, vam començar creant l’entitat, la base organitzativa. Busquem persones per formar la Junta directiva –provinents de la solidaritat i de noves–, en volíem algunes de conegudes que ens obrissin portes; J. M. Valverde accepta la presidència. La primera Junta és entusiasta i treballadora. Ens reunim sovint. Impulsem la  reació de les comissions de suport arreu del territori: trens amunt i avall per parlar amb la gent, per animar. Busquem sòcies i socis fundadors de sota les pedres; pensem un logotip que ens representi; redactem els primers tríptics per donar-nos a conèixer, busquem un petit local de referència. Al cap d’uns mesos comencem a fer les presentacions públiques, la  primera i col·lectiva a Madrid, el juliol del 88 en un bar conegut. Encara estàven amb nosaltres companys que ens van  deixar massa aviat: l’Anna Ros, del País Valencià; el Pepo Montserrat, d’Aragó; el Diamantino García, de la Sierra Sur (Sevilla) i en Fernando Salas, de Madrid. Més trens amunt i avall: Sevilla, Valladolid, Redondela, Múrcia, Albacete, Granada, Burgos i un llarg etcètera, per crear les comissions territorials, per fer presentacions i, més endavant, per participar en taules rodones i jornades.

En segon lloc aprofundim en el tema, què és la cooperació solidària, què és la cooperació i l’educació per al desenvolupament. Havíem de trobar un discurs i un pensament propi. Llegim, ens reunim amb altres ONG i comencem a viatjar a Centreamèrica. Com a solidaritat coneixíem força els moviments socials d’aquells pobles, com a ONG principiant en aquells anys, vam haver de reconèixer i conèixer les ONG que serien les nostres contraparts. Val a dir que,no tant a Nicaragua, però sí a El Salvador i Guatemala, les ONG locals es constitueixen al mateix moment que nosaltres, allà també van entendre que una entitat constituïda com a organització no governamental tindria més possibilitats de canalitzar recursos econòmics.

En el primer viatge a Centreamèrica el juliol del 88 tenim ocasió de reunir-nos, per primer cop, amb el Comité Nicaragüense de Solidaridad con los Pueblos (Patricia Elvir); amb el Ministeri de Cooperació Externa (Lesbia Morales); amb l’Institut de la Dona; amb l’Oficina de Promoció i Desenvolupament de la Costa Atlàntica o amb l’Institut de Reforma Agrària, l’INRA; i també coneixem, entre altres, REDES, a El Salvador o la Iglesia de Guatemala en el Exilio. Curiosament amb aquests últims fem el nostre primer projecte important i enviem les primeres cooperants, metgesses, als campaments de refugiats guatemalencs a Quintana Roo, Mèxic, per formar promotors i promotores de salut.

I pensem i escrivim molt, moltíssim: documents de debat, per a les juntes, per a les assemblees, per als butlletins, per als
tríptics i per a les compareixences públiques. Parlem de comprendre la situació política dels països on treballem; parlem que els projectes impulsin la participació popular; parlem de basar-nos en unes relacions entre iguals; parlem d’autoavaluar-nos i anar millorant progressivament; parlem de vetllar per la nostra autonomia i no permetre condicionants
dels portadors de recursos; parlem de les tasques centralitzades i de les que no ho serien; parlem de les classes populars, de les dones… i la llista continua.

Gener de 1992, 4 anys després de posar-hi la primera pedra EP tenia gairebé un miler de socis i sòcies, unes comissions de suport fortes arreu del territori peninsular, alguns projectes en marxa, projecció pública i la millor substituta, Gabriela Serra, que feia pocs mesos que havia tornat de Guatemala i que no va dubtar a acceptar el repte. I no oblidem, és clar, l’Helena Porteros. Una abraçada a tothom i les meves felicitacions per la feina feta.

I aquí seguim, amb el tossut afany de ‘no claudicar’

Gabriela Serra a Guatemala, 1992

Tres dècades ja, des que un grapat de gent solidària, agrupades en la Coordinadora de Solidaritat amb Amèrica Central decidíssim incursionar oficialment en àmbit de «la cooperació al desenvolupament». I dic, amb premeditació, «incursionar oficialment» perquè molt abans que les ONGDs irrompessin en l’escenari de la societat civil organitzada, en tant que entitats especialitzades en la cooperació al desenvolupament, una infinitat de comitès de solidaritat, venien acompanyant gent i pobles de l’anomenat Sud: gent valenta alçada, amb iniciativa, que ja caminaven protestant i reclamant el seu dret a una vida digna, però sobretot gent i pobles entestats en la consecució d’altres drets més complexos, més transcendentals: el dret a la llibertat, a la justícia, a la sobirania….

I d’aquí que en el nostre breu però precís i  concís document fundacional diguéssim: La necessitat de la solidaritat i la cooperació internacional va més enllà de ser un gest generós i altruista per part nostra: ha
de ser i és una obligació. L’ètica solidària esdevé una forma de situar-nos davant del món amb estricta justícia, de reivindicar que tots els drets que pensem que són bons per a nosaltres també ho són pels altres, i la cooperació és una forma de retornar al Sud tot allò que prèviament se’ls ha robat o negat a més acompanyar-los en el seu camí cap a la independència i la millora de vida. I això depèn en bona part no només de la capacitat d’actuar a través de les nostres organitzacions, sinó també de la capacitat d’incidir que tinguem, de pressionar efectivament a les instàncies governamentals perquè estableixin relacions polítiques i acords econòmics en la línia de trencar l’injust sistema d’intercanvis desiguals. Eren els temps en què parlàvem de Sud i Nord. Poc temps després descobriríem que no hi ha nord sense sud i que cada sud té el seu nord…. que no hi ha pobles pobres sinó empobrits, que no hi ha pobles rics sinó enriquits.

Per això i malgrat el que es podria creure, els nostres inicis van ser no només fàcils i encoratjadors, sinó a més plens de certeses que ens conduïen senzillament a acompanyar el camí cap a la llibertat que aquests pobles perseguien. El nostre origen, la Coordinadora dels Comitès de Solidaritat amb Amèrica Central, va marcar una opció i un estil de cooperar. Una opció basada en un fort compromís  internacionalista i en una clara opció antiimperialista. També marca la clara vocació centreamericana d’Entrepobles que va focalitzar els seus esforços a Nicaragua, El Salvador i Guatemala.

Ens vam proposar donar veu a qui tenint aportacions a fer tenia limitats els seus espais de divulgació. Intentàvem no caure en la ignorància de creure que només des del «Nord» s’elaborava pensament i s’aportaven alternatives. Perquè vam anar constatant que els que més pateixen l’exclusió integral
compten amb capacitat i aconsegueixen trobar el temps per a les seves pròpies reflexions. Per sort no caminen depenent de les explicacions, arguments, anàlisi i propostes polítiques elaborades per gent del cínicament anomenat món desenvolupat. I vam aprendre d’elles, vam aprendre amb elles i ens va tocar aprendre també per elles.

Vam aprendre que les revolucions populars ni sempre són victorioses ni quan ho són sempre aconsegueixen mantenir la victòria. Nicaragua i el sandinisme oficial ens va partir l’ànima… Com vam descobrir que hi ha acords de pau que perpetuen la guerra entre empobrits i enriquits. El Salvador i Guatemala van posar sobre la taula la tremenda impossibilitat de guanyar-li el pols a l’imperi, però també van evidenciar el cinisme que envolta el concepte pau i el concepte acords. No hi va haver Acords de Pau, només un desarmament unilateral –les forces armades populars– i la imposició d’una democradura afavorida pels poders econòmics locals i internacionals.

S’imposava la globalització neoliberal. En menys de cinc anys Centreamèrica va canviar: el sandinisme absolutament trencat, El Salvador i Guatemala dolorosament pacificats. Aquí van quedar anys de lluita, d’esperances, de veritats com punys destruïdes i d’il·lusions com cels desplomades…

Però també constatem, una cosa que havíem de saber només mirant el nostre propi passat: que la tossuderia del desig de llibertat i la tossuderia en pro de la justícia és superior a la por i a qualsevol bateria de terrors. Que els drets dels pobles ancestrals, els drets de la terra i a la terra, la preservació de la mare terra, la igualtat de drets entre home i dona, l’opció per altres models de desenvolupament, el dret al manteniment de la vida, a la dignitat i al futur…. segueixen convocant gents, segueixen mantenint l’alè per a la lluita, segueixen materialitzant la resistència.

Ampliem la nostra presència a Amèrica Central abraçant la lluita obstinada d’altres pobles indígenes contra l’imperi del poder extractivista, com a Perú, Equador, Guatemala… pobles alçats contra els macro projectes energètics en qualsevol de les seves versions, agrícola, mineral, elèctrica… destructors del futur de les seves comunitats, de la seva gent, del seu futur. Els «macro projectes» fills predilectes dels diversos i variats acords comercials de lliure comerç entre els poders neoliberals dels propis països i els
amos de l’economia mundial.

I aquí seguim cooperant, és a dir, operant conjuntament. Ja no només per desbancar opressions maquillades de democràcia, sinó també per desemmascarar als nous agents de l’anticooperació, als capdavanters del desenvolupament. Per exercir aquella companyia a la qual ens abocava la solidaritat fent-nos transitar l’indubtable valor de la «generositat de l’ajut» al rotund terme de l’«obligatorietat de la restitució». Però ni de bon tros en la mera obligatorietat de la restitució econòmica –que també– sinó en la nostra complicitat per operar conjuntament en l’abordatge de les causes que provoquen la pobresa, per cooperar en la lluita contra els instruments polítics i econòmics de què se serveix el sistema per imposar-la.

En 30 anys, certament, han canviat noms, s’han fusionat maldats, s’han perfeccionat instruments de dominació… Però també han sorgit nous i potents subjectes de transformació social aquí i sobretot allà: els pobles indígenes, la pagesia alçada, la gent disconforme i… Les dones! Aquestes defensores de tots els drets humans haguts i per haver. Dones protagonistes i protagòniques, dones, dones, dones.

Van 30 anys, tant de bo no calgués seguir amb la cooperació poble a poble. Les evidències ens assenyalen que no estem en aquesta tessitura. Així que seguirem col·laborant en aquest mentrestant que conformem tots els pobles que perseguim un món on igualtat, fraternitat, llibertat i… feminisme, imperin per igual per tot arreu. Naixem per ser feliços, diu Pepe Mugica, orientem-nos doncs a construir la felicitat mundial.

Els reptes de l’educació entesa com a educació emancipadora

Dèiem: Hem après que aquesta acció educativa abasta àmbits socials diversos que arriben desdel soci-familiar, l’educació reglada i la no formal, així com la informal que prové dels mitjans de comunicació i formes incontrolades (per a les àmplies majories) de socialització d’ideologia i normes de pertinença a la comunitat. La veritat és que una retroalimentació amb aquests àmbits de socialització són tan necessaris com a complexos, perquè pressuposa una articulació social que, ara com ara, només pot ser aconseguida a petita escala, i amb un fort suport social. Per tant, «el repte suposa establir aliances entre l’acció educativa i els moviments socials alternatius en una estratègia que ha de fer possible una socialització crítica que vinculi cultura, organització en xarxa, resistència i canvi social.

Dèiem: «La perspectiva d’una EpD, orientada a promoure una ciutadania crítica, generadora d’una cultura de solidaritat compromesa, necessita una educació emancipadora que permeti entendre i transformar el model de globalització hegemònica, construint-ne una altra, alternativa…, Les idees-força que ens han guiat són la sostenibilitat de la vida, els feminismes, la sobirania alimentària i la sobirania sobre les nostres identitats i cossos, la defensa del territori i dels béns comuns, la protecció i suport a les i els defensors, la memòria històrica, la defensa dels drets de les persones immigrants, de les persones refugiades, crítica al model de desenvolupament extractivista i depredador, la defensa dels drets socials i contra la pobresa i la exclusió social. Tot això és part del dia a dia de l’acció conscienciada a Entrepobles.

Dèiem: L’enfocament emancipador suposa que l’acció sociopolítica és educativa, si vol merèixer realment el nom de transformadora, establint una connexió entre coneixement crític i educació. El fonament de l’acció pedagògica és, per tant, moral i ideològic. Com a conseqüència d’aquesta complexitat, i des d’aquesta perspectiva, els reptes també són complexos. Des de la necessitat de la construcció de xarxes i plataformes d’acció global de sensibilització i d’una educació conscient. Hem participat a les campanyes contra els tractats de lliure comerç i contra la impunitat de les transnacionals, recolzant la idea de ciutadania global i millorant en una coordinació més eficaç i contundent a nivell global.

Dèiem: Igualment, aquesta preocupació ha d’estar present a les pràctiques de campanyes realitzades des de les Coordinadores de ONGD,(…) i les polítiques culturals des dels ajuntaments i diputacions, en les quals estan presents o relacionades les ONGD. Encara que el treball sigui difícil, la presència i/o el contacte se segueix fent necessari, encara que hem de seguir evitant llastrar el nostre treball amb línies més o menys institucionalitzades d’organismes o d’altres organitzacions amb el seu propi full de ruta.

Dèiem: La EpD ha de treballar procurant aportar a les reformes educatives progressistes la seva especial sensibilitat, però evitar quedar-se a la perifèria del sistema educatiu. En un moment d’un previsible canvi educatiu, és necessari vincular-nos als enfocaments més renovadors i crítics, tant des de la perspectiva de l’educació com a servei públic al servei dels interessos populars, com contrarestar els enfocaments tecnocràtics del currículum i les pràctiques escolars.

Dèiem: Per tot això, la incidència política requereix alts nivells de consciència, informació i preparació. Això implica invertir més esforç no només en la quantitat, sinó en la qualitat (…). Això suposa logística, mitjans, responsables, coordinació estable, propiciar i participar en xarxes. Encara que sotmesos als vaivens de la política de cooperació i al finançament incert, aquests recursos han anat progressant de forma expansiva, de manera que ja pràcticament no es concep cap acció d’Entrepobles sense tenir en compte aquesta infraestructura.

Dèiem: Aquest enfocament global i emancipador ha d’assumir la tasca de reconèixer els elements del nostre entorn que formen part del domini simbòlic i cultural, de l’oci, comunicació (i informació) i consum, i dissenyar estratègies per a una alfabetització audiovisual. L’evolució de  publicacions, exposicions, audiovisuals, promoció de cinema crític i performances han evolucionat de manera molt rellevant i eficaç, no només com a altaveus d’altres veus no escoltades, sinó com a eines de reflexió i aprenentatge.

La Corte Constitucional de Ecuador niega la acción extraordinaria de protección pedida por Chevron Corp.

Tras 25 años de lucha, el 11 de julio, la Corte Constitucional de Ecuador resuelve a favor de Ecuador, negando la acción extraordinaria de protección solicitada por la petrolera estadounidense Chevron. Alega que no existe vulneración de derechos constitucionales  y niega la acción extraordinaria de protección solicitada por la petrolera. Con esta resolución culminan todos los recursos disponibles en Ecuador dentro de este proceso judicial.

Chevron pretendía evitar la sentencia impuesta por las Cortes de Justicia de Ecuador y el pago de 9.500 millones de dólares por los daños causados en las provincias de Sucumbíos y Orellana, y así evadir su responsabilidad legal para la reparación de las zonas contaminadas.

Ahora la petrolera deberá cumplir su sentencia por la apelación presentada por Ecuador ante la Corte Suprema de Canadá, por los daños ambientales causados entre 1964 y 1990 en la selva ecuatoriana, causando la muerte de unas 800 personas, y afectando a la salud de más de 30.000 personas debido al contacto con el crudo.

Según Willian Lucitante, Coordinador Ejecutivo de la Unión de Afectados/as por Texaco (UDAPT), organización que ha llevado este caso frente a todas las cortes posibles, se están dando pasos firmes para que se haga justicia. Ahora Chevron no puede seguir engañando en otras jurisdicciones, deberá hacer efectiva la deuda por la obligación judicial y proceder a la reparación de más de 480 mil hectáreas de selva que hasta ahora albergan cientos de tóxicos regados por la petrolera.

Se trata, según Donald Moncayo, subcoordinador de la UDAPT, de una victoria por la defensa de la vida, posible gracias a la lucha de todas las personas y organizaciones contra las estructuras de impunidad de las empresas transnacionales que cometen crímenes ambientales y vulneran los derechos humanos allá donde operen.

Fuente: Unión de Afectados y Afectadas por las Operaciones Petroleras de Texaco – UDAPT http://texacotoxico.net/corte-constitucional-nego-la-accion-extraoridnaria-de-proteccion-pedida-por-chevron-corp/

 

Gira “13 colors de la resistència hondurenya”

Desde Entrepueblos/Entrepobles/Entrepobos/Herriarte acompañamos a la poetisa Melissa Cardoza y la cantautora Karla Lara en su gira 13 COLORES DE LA RESISTENCIA HONDUREÑA. Se trata de una propuesta artística-política de dos artistas feministas hondureñas que crean y reflexionan para sostener la esperanza de luchas emancipatorias en Honduras, en un momento crítico en el mundo, de agresión contra las mujeres, los pueblos originarios y los bienes comunes de la naturaleza.
Esta propuesta artística está basada en el libro 13 COLORES DE LA RESISTENCIA HONDUREÑA, que se presentará en las actividades de la gira. Escrito por Melissa Cardoza, es una recopilación de 13 historias de resistencia de mujeres hondureñas frente a la represión estatal, militar y paramilitar después del golpe de estado del 28 de julio de 2009. Las artistas denuncian cómo a partir del golpe se legitimó la corrupción, la militarización del país y la criminalización de las demandas ciudadanas.
El homenaje a Berta Cáceres es un llamado de justicia y resistencia.  Es un tributo de amor para la mujer, la amiga, la gran luchadora que vive en la memoria colectiva, por ello, tanto Cardoza como Karla Lara evocan y traen al escenario elementos que la recuerdan.

Consulta nuestra agenda

 

Llegir més