Caixes de resistència front la greu crisi sanitària i sistèmica

Imatge: Sindicat Popular de Venedors Ambulants/Top Manta

Davant la greu crisi sanitària i sistèmica en la qual ens trobem, són moltes les iniciatives ciutadanes que s’han desplegat per l’autoorganització, la solidaritat i el suport mutu, especialment entre els sectors més vulnerabilitzats i exclosos de drets. Des d’Entrepobles volem fer-nos ressò d’algunes d’aquestes iniciatives que demanen el nostre suport, encara que sigui en la distància, per fer créixer les xarxes i sostenir aquelles vides més precàries i en risc. Per això publiquem aquí algunes de les caixes de resistència que es proposen des de diversos d’aquests espais, amb els que d’una manera o altra estem en contacte i coneixem de primera mà o a través d’organitzacions aliades en els diferents territoris.

No hem volgut prioritzar una sola iniciativa, us convidem a col•laborar en aquella(es) amb les que us sentiu més cridades o cridats a donar-hi suport.

Totes tenim dret a viure dignament!
Autoorganització i apoderament social!
Justícia i drets per a totes!

 


Asociación Mujeres Migrantes Diversas

Caja Resistencia Trabajadoras del Hogar/Cuidados #cuidaaquientecuida muchas trabajadoras del hogar y los cuidados estamos viviendo grandes injusticias y mayor precarización en nuestras condiciones laborales. Despidos injustificados; falta de pago justo por nuestro trabajo; internamientos en las casas de los empleadores sin respetar las pocas horas libres que ya teníamos; compañeras obligadas a cuidar de personas con positivos sin las mínimas medidas de protección necesarias, lo cual supone un riesgo evidente para nuestra salud y la de nuestras familias.

Como habitualmente ocurre respecto a la invisibilización del trabajo del hogar y los cuidados, las medidas anunciadas por el gobierno no tendrán impacto en nuestros ingresos ni condiciones laborales porque estamos fuera del régimen general.

https://www.gofundme.com/f/caja-deresistencia-trabajadoras-del-hogarcuidados


Sindicato Vendedores Ambulantes Barcelona

#BancoDeAlimentosMantero para aquellos compañeros manteros que, no sólo por el confinamiento del coronavirus, están en situación de precariedad

https://twitter.com/sindicatomanter/status/1241102152476635143


Red de amigos de Torreblanca-Sevilla

Para apoyar en la alimentación a familias del barrio que no tienen ningún recurso económico en estos momentos de cuarentena mientras los servicios sociales están colapsados.

Ponerse en contacto con Red de amigos de Torreblanca. Torreblanca verde grupotar@us.es


València Acull. Red Acoge. Valencia

Está generando un fondo económico que gestionan a través de ayudas directas a personas y familias muy vulnerables  y alto riesgo de exclusión social, que forman parte y que tienen contacto con la asociación. Este apoyo será para necesidades básicas y para que puedan hacer frente a los días tan complicados y difíciles que por los que están pasando. www.valencia-acoge.org    valencia.acull@redacoge.org


Burgos Acoge

Proyecto: “Abre tu ventana por los derechos de las personas migrantes y refugiadas

https://www.redacoge.org/news/es/2020/04/01/0001/abretuventana-por-los-derechos-de-las-personas-migrantes-y-refugiadas


Plataforma Somos Migrantes-Sevilla

#LaSolidaridadComoVacunaAnteElCovid Pedimos colaboración de particulares para el pago del alquiler de personas migrantes cuyos ingresos dependían de la venta ambulante o en semáforos.  Personas que con esta crisis se quedan sin ingresos y, que con una red de apoyo escasa en nuestro país, no tienen otra protección.

Más información en nuestro facebook: @Plataformasomosmigrantessevilla2014


Campaña ayuda para personas trabajadoras de la fresa-Andalucía

La asociación La Carpa ha iniciado una campaña urgente de ayuda a las personas trabajadoras migrantes que recogen la fresa en Huelva.

Podéis saber más sobre la campaña y su evolución en facebook “La Carpa”


Caja de Resistencia  PumaSolidario Sevilla

Solicitan colaboración para que la Casa del Pumarejo, a través de sus colectivos que están realizando intervención social, pueda continuar dando ayudas vitales a personas en situación de vulnerabilidad durante y después de esta crisis sanitaria y social.

https://pumarejo.es/


#DinamizaTuCuarentena. Madrid

Redes de solidaridad y apoyo en los barrios de Madrid, es un portal para encontrar redes de solidaridad y apoyo mutuo vecinal. Fomentar la cultura de la solidaridad vecinal y compartir recursos para dinamizar el tiempo de aislamiento

https://dinamizatucuarentena.wordpress.com/2020/03/25/listado-de-las-redes-de-solidaridad-y-apoyo-de-los-distritos-y-barrios-de-madrid/


Sindicato de Manteros de Madrid

Ante la crisis sanitaria del coronavirus, se habla poco de la crisis de las personas precarias que dejará este estado de alarma. Nuestro colectivo es especialmente vulnerable a esta situación. La Ley de Extranjería no nos deja cotizar, y, si no vendemos no cobramos. Por eso apelamos a la responsabilidad y el apoyo mutuo y os pedimos que apoyéis económicamente una caja de resistencia para poder cubrir las necesidades básicas de la gente del colectivo.

Para cualquier duda o mensaje sobre nuestra campaña puedes escribirnos a nuestro correo sindicato.manteros.madrid@gmail.com


Salud y resiliencia urbana en el barrio del Cementerio. Alicante

El proyecto se centra en la población residente del barrio del Cementerio, la cual presenta elevados índices de pobreza y dependencia. El perfil más vulnerable se refiere a personas de nacionalidad española que llevan residiendo en estos barrios desde hace años, con un nivel de formación bajo, un escaso poder adquisitivo y una baja calidad de vida.

https://ca.goteo.org/project/salud-y-resiliencia-urbana

https://www.goteo.org/project/emergencia-social-en-el-barrio-del-cementerio


Caja de Resistencia Urgente – Bilbo

Varias colectividades de Bilbo, han creado  una caja de resistencia para afrontar  esta situación y cubrir las necesidades básicas desde la solidaridad y el hermanamiento.

El objetivo es poder recaudar, en la mayor brevedad posible, la cantidad suficiente para cubrir su supervivencia (de alimentación o de posibilidad habitacional) durante el tiempo que estemos en esta situación de crisis.

Para más información, dudas o aportes nos pueden escribir a la cuenta;  cajaresistencias.bilbo@gmail.com


“Ciutat per a qui l’habita” – Palma

Campaña del colectivo Ciutat per a qui l’habitapara apoyar a una compañera marroquí y su familia #ApoyemosAFátima que sufre de problemas con su vivienda, juicios, multas administrativas… por ser víctima de violencia inmobiliaria y ver vulnerados sus derechos.

CampañaFátima


Mujeres en zona de conflicto necesita tu colaboración

Para mejora de las condiciones de vida y alivio del sufrimiento de las mujeres migrantes ubicadas en los asentamientos chabolistas de Huelva.

https://www.mzc.es/accionsocial/mujeres-en-zona-de-conflicto-necesita-tu-colaboracion-en-los-asentamientos-de-huelva/


Tejido Comunitario desde los márgenes

Organización y lucha comunitaria contra el sistema patriarcal, capitalista, racista y colonial.

Somos un tejido de organizaciones y comunidades feministas migrantes, racializadxs hermanadas con organizaciones feministas y precarias de estos territorios. Y juntas hemos decidido hacer frente a las políticas neoliberales del Estado español.

https://es.gofundme.com/f/tejido-comunitario-desde-los-margenes/donations


Mbolo Moye Doole, plataforma mantera de Bizkaia

Apoyo a 60 personas manteras que no pueden salir a la calle para subsistir. https://www.facebook.com/Mbolomoyedoole/

Una nueva normalidad

Fuente: https://www.oaklandinstitute.org/new-normal

La pandemia COVID-19 expone un sistema económico incapaz de satisfacer las necesidades de la gente y el planeta. Nuestra única solución para hacer frente a esta crisis mundial, que se produce en medio de una devastadora crisis climática, es unirnos y construir un mundo más justo, resistente y sostenible. Como organizaciones miembros y aliadas de la Campaña Mundial para exigir justicia climática, estamos haciendo un conjunto inicial de demandas a los gobiernos en su respuesta a la pandemia.

La palabra apocalipsis viene de la palabra revelación. La pandemia COVID-19 está revelando lo que la mayoría mundial ha sabido todo el tiempo: que el sistema económico dominante da prioridad a las ganancias por encima de la gente y el planeta, y no es apto para el propósito.

Con cada nuevo día de infecciones, muertes y medios de vida destruidos, la pandemia está exponiendo las graves injusticias de nuestros sistemas existentes. Años de neoliberalismo, “ajuste estructural” y austeridad han desmantelado el estado de bienestar social, específicamente la falta de financiación y el vaciamiento de los sistemas de salud en todo el mundo. Nos quedamos con déficits de equipos de salvamento, y excedentes de industrias contaminantes.

Las dimensiones del sufrimiento colectivo y del trauma individual que se están desarrollando son demasiado vastas para contemplarlas. Familias que se enfrentan a la pérdida o al encierro en relaciones abusivas; cuerpos que se enfrentan a enfermedades devastadoras; comunidades que se enfrentan al hambre y al aislamiento.

Pero la pandemia también ha demostrado nuestra enorme fuerza colectiva, y las posibilidades que surgen cuando una crisis se toma en serio y la gente se une.

Para quienes formamos parte del movimiento mundial por la justicia climática, el desenlace de la pandemia no es ninguna sorpresa. Durante décadas, como movimientos hemos denunciado los violentos impactos de un sistema económico mundial desigual, la devastación de una crisis climática acelerada y las formas escandalosamente crueles en quienes tienen menos responsabilidad en las crisis soportan sus cargas más pesadas. Durante décadas, hemos exigido el fin de un status quo que fue y sigue siendo una sentencia de muerte para la gente más empobrecida del mundo. La crisis del coronavirus es un duro recordatorio de un pasado prolongado, y nuestra respuesta a ella un ensayo general para el presente y el futuro.

Justicia

Al igual que la crisis climática, la crisis del coronavirus hace recaer las cargas más pesadas sobre los sectores más vulnerables. Las personas más empobrecidas son las primeras y las más afectadas. Acentúa las disparidades generadas por la riqueza, el género, la clase, la raza y la (dis)capacidad. Los costos más altos son soportados por quienes tienen menos capacidad de pagarlos, que siempre estuvieron condenadas a soportar tales costos.

Lo más claro es que los colectivos que corren más riesgo de infección son los que menos pueden aislarse.

Un aislamiento significa confinamiento en nuestros hogares. ¿Qué significa eso para los quienes no tienen casa? ¿Qué significa para quienes tienen conviven en familias amplias en una casa, en condiciones de hacinamiento? ¿Para quienes no tienen acceso al agua corriente y a la sanidad? ¿Para quienes el hogar es el lugar de la violencia y el abuso? ¿Qué significa el fin de la actividad pública para quienes dependen de ella para su subsistencia diaria? ¿Qué protección se ofrece a quienes trabajan en los sectores más cruciales y de mayor sustento, como la agricultura? Concretamente, ¿qué ocurre con los agricultores y agricultoras de subsistencia y familiares que alimentan a más de dos tercios del mundo?

Las mujeres son las más afectadas por el trabajo de cuidado en nuestro sistema actual, en el hogar, en nuestras comunidades y también en la economía, ya que son la mayoría de las trabajadoras de la salud. Esta pandemia nos ha mostrado la importancia del trabajo de cuidado, el trabajo necesario para criar familias, cocinar y limpiar y cuidar de los enfermos y ancianos. Debemos aprovechar este momento para comprender la importancia del trabajo de cuidados y compartirlo, y construir una sociedad y una economía basadas en principios feministas y de afirmación de los cuidados.

Las comunidades del Sur Global, las más afectadas por la crisis climática, que han enfrentado la violencia de la degradación ambiental, la sequía prolongada y el desplazamiento forzoso – se han convertido ahora en una de las poblaciones más vulnerables al contagio y a sus efectos. En las zonas en que la salud de las comunidades se ha visto debilitada por las industrias contaminantes, lo que ha dado lugar a una serie de afecciones respiratorias e inmunológicas, las personas corren un riesgo especial de contraer COVID-19.

La pandemia ya está abriendo la puerta a una importante crisis económica, con una próxima recesión que hará que la gran mayoría de la población mundial -que vive día a día con medios de vida precarios- se encuentre en una situación de pobreza aún más crónica. El riesgo de hambruna y de profundos trastornos en la soberanía alimentaria es significativo. Los países del Sur están agobiados por una deuda ilegítima e insostenible, acumulada a lo largo de decenios de préstamos explotadores y depredadores por parte de los gobiernos del Norte, las instituciones financieras internacionales y los grandes bancos en colaboración con las élites del Sur, y por las prácticas autoritarias y corruptas de los gobiernos del Sur. La priorización del pago de estas deudas se ha cobrado un alto precio en los servicios públicos y sigue absorbiendo una enorme parte del gasto público que debería asignarse en su lugar a las respuestas de salud pública a la pandemia.

Una encrucijada

Estamos en una encrucijada. Durante años, hemos exigido “cambiemos el sistema, no el clima”. El cambio de sistema parece ahora más necesario que nunca, y más posible. Las reglas del juego están cambiando rápidamente. La agitación es inevitable.

La pregunta es: ¿qué tipo de cambio se está desarrollando? ¿Qué tipo de sistema está emergiendo? ¿Qué dirección tomará el cambio?

Los poderosos están aprovechando la crisis para avanzar en el capitalismo del desastre y un nuevo autoritarismo, otorgándose la expansión de los poderes policiales y militares, y apresurándose en los proyectos extractivos. Muchos gobiernos están aprovechando la oportunidad para imponer medidas draconianas, vigilar a la población, socavar los derechos de los trabajadores y trabajadoras, reprimir los derechos de los pueblos indígenas e instituir una vigilancia generalizada. En las peores situaciones, los agentes represivos están aprovechando el momento de inestabilidad política para reprimir violentamente la disidencia, legitimar el racismo, el fundamentalismo religioso y avanzar en las fronteras mineras depredadoras, y ejecutar a los defensores de la tierra.

Pero la crisis de la que se aprovechan también ofrece una oportunidad para que nuestros movimientos configuren el futuro emergente. Nuestros movimientos conocen el camino a seguir, el tipo de mundo que necesitamos construir. En todo el mundo, la gente se está dando cuenta de que nuestro sistema económico dominante no satisface las necesidades de la gente. Están viendo claramente que las corporaciones y el mercado no nos salvarán. Están notando que cuando una crisis se toma en serio, los gobiernos son capaces de tomar medidas audaces y movilizar enormes recursos para enfrentarla. Los límites de lo posible pueden ser radicalmente sacudidos y reescritos. En pocas semanas, las propuestas de política largamente reclamadas en muchos contextos (el fin de los desalojos, la liberación de las presas y presos, la redistribución económica audaz, por nombrar sólo algunas) se han convertido en respuestas de sentido común.

Estamos viviendo un momento político convulso, pero muy fértil. Nuestro mundo se ha visto obligado a ser solidario por un virus que ignora todas las fronteras; nuestra profunda interdependencia nunca ha sido más innegable.

En una crisis así, repensar y reimaginar nuestro modelo económico es ineludible. Las soluciones resistentes y basadas en la justicia no sólo son posibles, sino que son la única solución real.

Ahora está claro que necesitamos una respuesta de solidaridad, equidad y cuidado, con una inversión pública masiva que ponga a las personas y al planeta en primer lugar, y no a las industrias contaminantes y a los especuladores. Las recuperaciones justas y los nuevos acuerdos mundiales y nacionales para construir una economía regenerativa, distributiva y resistente son necesarios y cada vez más factibles desde el punto de vista político.

La lucha por una nueva normalidad

No volveremos a una normalidad en la que el sufrimiento de muchos asegura los lujos de pocos. Mientras que los políticos presionarán para una rápida reanudación del status quo, no podemos volver a la normalidad, como han afirmado los movimientos sociales, cuando esa normalidad estaba matando a la gente y al planeta.

Nuestros movimientos de justicia climática están en una situación peligrosa y prometedora. La urgencia del colapso climático ha pasado desapercibida, incluso cuando la violencia climática es implacable, expresada más recientemente en tormentas devastadoras en todo el Pacífico, incendios forestales en China y lluvias torrenciales en Colombia. A menos que aprovechemos este momento político, la acción climática quedará en un segundo plano, y las economías del Norte se verán revitalizadas con inversiones sucias que profundizan la crisis climática. Debemos estar atentos y perseverar para asegurar que la solución de la crisis climática sea el frente y el centro de los rescates, y de los programas para asegurar la resiliencia de la sociedad y de todos los pueblos.

Nuestros movimientos tienen una experiencia que es invaluable en este momento. Si bien COVID-19 y la crisis climática pueden tener diferentes causas directas, sus causas fundamentales son las mismas: la dependencia del mercado, la incapacidad del Estado para hacer frente a las amenazas a largo plazo, la ausencia de protección social y un modelo económico general que protege las inversiones sobre las vidas y el planeta. El mismo sistema extractivista que extrae, quema y destruye los ecosistemas, es el que permite la propagación de patógenos peligrosos. Las soluciones a las crisis de COVID-19 y del clima son las mismas: solidaridad, redistribución, colaboración, equidad y protección social. Es nuestra oportunidad y responsabilidad unir los puntos, y usar este momento político para enfrentar el poder corporativo, y construir una sociedad más justa y sostenible.

Los horizontes que podemos reivindicar

La pandemia ha cambiado el juego. Tenemos los recursos para construir un modelo económico que no destroce el planeta y que provea para todos y todas. Tenemos la oportunidad de recuperarnos de esta crisis de una manera que construya nuestra resistencia y fortalezca nuestra dignidad como sociedades. Ahora es nuestro momento para reclamarlo.

Como organizaciones de la Campaña Mundial para exigir justicia climática exigimos una respuesta audaz a la pandemia COVID-19 que ayude simultáneamente a abordar la crisis climática más amplia y a transformar el sistema económico desigual que ha dado lugar a ambas.

Exigimos que los gobiernos:

1. Prioricen la salud y el bienestar de las personas. La gente debe siempre primar sobre el beneficio, porque una economía no vale nada sin su gente. Nadie es desechable. Financiar y dotar de recursos a los servicios y sistemas de salud, asegurando la atención para todas, sin excepción. Los gobiernos también deben dar prioridad a una inversión sólida en otros servicios públicos esenciales, como la vivienda, el agua, los alimentos y el saneamiento. Estos servicios no sólo son esenciales para frenar la propagación de enfermedades a largo plazo, sino que son fundamentales para la obligación de los gobiernos de respetar, proteger y cumplir los derechos humanos sin exclusión. Por lo tanto, no deben privatizarse y, en cambio, deben gestionarse de manera equitativa y responsable ante la gente.

2. Garantizar la protección de las poblaciones marginadas. Proporcionar ayuda, protección social y socorro a las poblaciones rurales y a las familias que las componen, que están en la vanguardia de la alimentación de nuestro mundo. También debe garantizarse una protección especial de los derechos sociales y humanos de todas las personas que se encuentran en circunstancias vulnerables y precarias, como las que se encuentran en situaciones de desamparo, las personas en prisión, refugiados y migrantes, la gente mayor que recibe atención domiciliaria, las huérfanas y huérfanos y, especialmente, las personas defensoras del medio ambiente, que ahora son asesinadas con mayor frecuencia al amparo de la emergencia de COVID-19.

3. Adoptar medidas económicas y sociales inmediatas para proporcionar socorro y seguridad a todas las personas, en particular a los grupos más vulnerables y marginados de nuestras sociedades. Proteger los derechos laborales y garantizar la protección de todas las trabajadoras y trabajadores, desde la economía formal a la informal. Reconocer, visibilizar y valorar el trabajo de cuidado, la verdadera labor que nos sostiene durante esta crisis. Los gobiernos deben reorientar los fondos públicos lejos de la industria de los combustibles fósiles, el complejo militar-industrial y las empresas privadas, y utilizarlos en su lugar para garantizar el acceso a la energía limpia, el agua y los servicios públicos importantes para el bienestar de las comunidades. Los gobiernos también deben transformar la fiscalidad, suprimiendo los paraísos fiscales para las empresas multinacionales que socavan los ingresos, y suprimir el impuesto sobre el valor añadido y los impuestos sobre bienes y servicios para los productos básicos.

4. En línea con las demandas anteriores – también pedimos una cancelación inmediata e incondicional de la deuda, ya que la suspensión temporal del pago de la deuda sólo agrega cargas de deuda más tarde/mañana/ a más largo plazo. Detener los pagos de la deuda que vencen en 2020 y 2021 sin acumulación de intereses ni penalidades, de modo que los fondos puedan ser utilizados para los servicios de salud para combatir la COVID19 y para la asistencia económica a las comunidades y personas que están enfrentando mayores dificultades frente a la pandemia y las respuestas a la misma. También exigimos que se inicie de inmediato un proceso internacional independiente para abordar la deuda ilegítima e insostenible y las crisis de la deuda.

5. Apoyar una transición y recuperación justas a largo plazo para salir de esta crisis, y aprovechar la crisis como una oportunidad para pasar a economías resistentes al clima y post-carbono. No podemos permitirnos rescates que simplemente llenen los bolsillos de las empresas o rescaten industrias contaminantes incompatibles con un planeta vivo. Más bien, necesitamos una recuperación económica que cree resiliencia, repare las injusticias, restaure nuestros ecosistemas y conduzca una disminución controlada de los combustibles fósiles y una transición orientada a la justicia hacia una economía justa y sostenible. Los gobiernos deben dar prioridad a los programas económicos que ofrezcan empleos dignos y decentes en la economía asistencial, los proyectos de restauración ecológica, la agroecología, la energía renovable descentralizada y otros sectores de cero carbono necesarios para un mundo justo desde el punto de vista climático.

6. Rechazar los esfuerzos por impulsar las llamadas “reformas estructurales” que sólo sirven para profundizar la opresión, la desigualdad y el empobrecimiento , incluso por parte de instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, que pueden utilizar la pandemia para impulsar esquemas en el Sur Global bajo el pretexto de “acortar el tiempo para la recuperación”. Los pilares neoliberales de austeridad, desregulación y privatización – especialmente de servicios esenciales como el agua, la salud, la educación, etc. – han devastado a personas de todo el mundo y son incompatibles con una recuperación justa.

7. Reforzar la cooperación internacional y la solidaridad entre los pueblos. Los problemas mundiales que no respetan fronteras, ya sea la crisis climática o la crisis de COVID-19, sólo pueden tener soluciones cooperativas y equitativas. En un mundo profundamente desigual, la transferencia de tecnología y financiación de los países más ricos a los más pobres es crucial. Los gobiernos deberían facilitar, en lugar de obstaculizar, los esfuerzos de los movimientos populares, los grupos de ciudadanía y las organizaciones de la sociedad civil por establecer vínculos entre las fronteras y los países para apoyarse mutuamente. También exhortamos a los gobiernos a que honren su responsabilidad histórica y dejen de utilizar tácticas que desestimen esa responsabilidad y retrasen una respuesta internacional enérgica, como la retención de fondos de la OMS y otras instituciones en tiempos de crisis.

8. Colaborar en el desarrollo y el acceso irrestricto a las vacunas y a cualquier avance médico de los medicamentos de terapia experimental, guiados por los principios de la cooperación internacional y la libre distribución.

9. Cesar inmediatamente los proyectos de extracción, desde la minería hasta los combustibles fósiles y la agricultura industrial, incluidos los proyectos extraterritoriales emprendidos por empresas con sede en su país, que están acelerando las crisis ecológicas, invadiendo los territorios indígenas y poniendo en peligro a las comunidades.

10. Rechazar todo intento de eximir de responsabilidad a las empresas e industrias. A los actores que son responsables, de tantas maneras, de esta crisis multifacética y del sistema roto no se les puede conceder absolutamente ningún resquicio que les permita escapar a la responsabilidad de sus abusos en su país y en todo el mundo.

Organizaciones firmantes:

Global & Regional
1. 350.org
2. Asian Peoples Movement on Debt and Development
3. Corporate Europe Observatory
4. Econexus
5. Friends of the Earth International
6. Gastivists
7. Green Climate Campaign Africa (GCCA)
8. Indigenous Environment Network
9. International Network of Women Engineers and Scientists
10. International Oil Working Group
11. Oil Change International
12. SERR – SERVICIOS ECUMENICOS PARA RECONCILIACION Y RECONSTRUCCION
13. Society for International Development (SID)
14. Third World Network
15. War on Want
16. Womankind Worldwide
17. Women’s Earth and Climate Action Network (WECAN)
18. WoMin African Alliance
Africa
1. Corporate Accountability and Public Participation (CAPPA) Nigeria
2. Uganda National Health User’s / Consumers Organisation (UNHCO)
3. Nkumba University School of Sciences(NUSCOS)
4. Health of Mother Earth Foundation, Nigeria
5. Alliance for Empowering Rural Communities (AERC-Ghana)
6. GenderCC S.A. – Women for Climate Justice
7. African Women’s Development and Communication Network – FEMNET
8. Parliamentary Forum on Climate Change Uganda
9. Vision for Alternative Development (VALD) Ghana
10. AbibiNsroma Foundation (ANF) Ghana
11. Regional Center for International Development Cooperation (RCIDC) Uganda
Asia
1. Agriculture and Forestry Research & Development Centre for Mountainous Regions, Vietnam
2. Amihan National Federation of Peasant Women in the Philippines
3. Asha Parivar
4. Asia Pacific Forum on Women, Law and Development (Thailand)
5. Bangladesh indigenous women’s network
6. CLEAN (Coastal Livelihood and Environmental Action Network), Bangladesh
7. Climate Watch Thailand
8. Consumers Association of Penang, Malaysia
9. Dibeen Association for Environmental Development (Jordan)
10. Energy and Climate Policy Institute for Just Transition(ECPI), South Korea
11. Friends of the Earth Malaysia
12. Growthwatch, India
13. Legal Rights and Natural Resources Center-Kasama sa Kalikasan/FoE Phil
14. Oriang Women’s Movement Philippines
15. Philippine Movement for Climate Justice
16. PROGGA (Knowledge for Progress), Bangladesh
17. Roshni Tariqiyati Tanzeem (Pakistan)
18. Sanlakas Philippines
19. Socialist Party (India)
20. Sukaar Welfare Organization-Pakistan
21. Sustainable Development Foundation: Thailand
22. The Centre for Social Research and Development (CSRD), Vietnam
23. United Mission to Nepal
24. We Women Lanka (Sri Lanka)
25. Women Network for Energy and Environment (WoNEE), Nepal
Europe
1. 2degrees artivism (Portugal)
2. Asamblea Antimilitarista de Madrid (Spain)
3. ATTAC España
4. Berkshire Women’s Action Group
5. BUNDjugend/Young Friends of the Earth Germany
6. CèNTRIC gastro · El Prat de Llobregat · Barcelona
7. CIDES (España)
8. Climáximo (Portugal)
9. Desarma Madrid (Spain)
10. Eco Justice Valandovo, North Macedonia
11. Ecologistas en Acción (Spain)
12. Entrepueblos/Entrepobles/Entrepobos/Herriarte
13. Extinction Rebellion Berlin-Südind Worldwide
14. Extinction Rebellion Bizkaia
15. Extinction Rebellion Cantabria
16. Extinction Rebellion Gipuzkoa
17. Extinction Rebellion Norway
18. Extinction Rebellion Switzerland
19. Fabricants de Futur – no flag no frontier
20. Frack Free Sussex
21. Frack Off London
22. Friends of the Earth Sweden/Jordens Vänner
23. Global Justice Now
24. Guelaya Ecologistas en acción Melilla (Spain)
25. Instituto De Estudios de la Tierra (España)
26. Instituto por la Paz y la Ecologia (España)
27. Limity jsme my (Czech Republic)
28. Madrid Agroecológico (Spain)
29. Mujeres de Negro contra la Guerra – Madrid (Spain)
30. Notre Affaire à tous (France)
31. Observatori del Deute en la Globalització (Catalunya)
32. On est prêt (France)
33. Ozeanien-Dialog
34. Programa radiofónico Toma la Tierra, Madrid
35. Rebelion contra la Extincion – Extinction Rebellion Spain
36. Share The World’s Resources (STWR)
37. Transition Edinburgh
38. UK Youth Climate Coalition
39. Weald Action Group
40. WhatNext?
41. WIDE – Network for Women´s Rights and Feminist Perspectives in Development (Austria)
42. Young Friends of the Earth Macedonia, North Macedonia
North America
1. 350 Triangle, North Carolina
2. ActionAid USA
3. Berks Gas Truth
4. Better Path Coalition
5. Center for Biological Diversity
6. Center for International Environmental Law (CIEL)
7. Corporate Accountability
8. Council of Canadians, Peterborough and Kawartha
9. Earth Ethics, Inc.
10. Earth in Brackets
11. Earthworks
12. EcoEquity
13. EnGen Collaborative
14. Environmental Justice Coalition for Water
15. Extinction Rebellion Centre Wellington, Ontario
16. Fannie Lou Hamer Institute
17. Frack Free New Mexico
18. Friends of the Earth Canada
19. Friends of the Earth U.S.
20. Fund for Democratic Communities
21. Global Resilience
22. Good Food Jobs
23. Harrington Investments, Inc
24. Hawai’i Institute for Human Rights
25. Indigenous Environmental Network – Turtle Island
26. Institute for Policy Studies Climate Policy Program
27. People for a Healthy Environment, New York
28. Peterborough Pollinators
29. Religious of the Sacred Heart of Mary NGO
30. Resource Generation
31. Rising Tide Chicago
32. Sane Energy Project, New York
33. Sisters of Charity Federation
34. Stand.earth
35. Sunflower Alliance
36. SustainUS
37. The Climate Mobilization
38. The Climate Mobilization Mont Co Md.
39. The Global Citizens’ Initiative
40. The Leap
41. The Oakland Institute
42. The Restaurant Opportunities Centers United (ROC UNITED)
43. Unitarian Universalist Ministry for Earth
44. United for a Fair Economy
45. Weaving Earth, Center for Relational Education
46. WildEarth Guardians
South America
1. CENSAT Friends of The Earth Colombia
2. Centro de Ciências e Tecnologia para a Soberania, Segurança alimentar alimentar e nutricional a o Direito Humano à Alimentação e Nutrição /adequadas . Nordeste. Brasil
3. Centro Nicaragüense de Conservación Ambiental-CENICA
4. Critical Geography Collective, Ecuador
5. Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer, Argentina
6. IEASIA – UFPE. Brasil
7. ODRI Intersectional rights – Office for the Defence of Rights and Intersectionality
8. Plataforma Boliviana frente al Cambio Climático//Bolivian Platform on Climate Change
9. The Democracy Center
10. Union of Peoples Affected by Texaco
Oceania
1. Friends of the Earth Australia
2. Hawai’i Institute for Human Rights
3. Oceania Human Rights
Unknown
1. CNS

Una mirada global a la pandèmia des dels moviments socials, per a no tornar a la “normalitat”

En poques setmanes la nostra realitat ha estat alterada profundament per una pandèmia que afecta no només als països empobrits, comunitats saquejades, i a una població exclosa del gran capital internacional, sinó que també està colpejant al protegit món occidental. Una nova crisi global està present, una “crisi sanitària” que obliga a replantejar-nos la nostra mirada cap a una estranya normalitat de la violència impune, l’explotació laboral, de la desigualtat social, de l’exclusió i la fam, de l’èxode forçat, dels desequilibris territorials i de la destrucció de el cicle de la vida del nostre planeta.

Les lluites socials i populars que acompanyem (https://www.entrepobles.org/) segueixen fent front a aquesta crisi multidimensional que afecta el nostre món de segle XXI: una crisi sistèmica, capitalista i financera; una crisi alimentària, ecològica, energètica; una crisi de cures, de valors, cultural; una crisi de l’essencial, dels drets humans; que emmarquen aquesta emergència sanitària per la vida.

Aquest nou episodi de la crisi global que s’evidencia en la pandèmia del coronavirus que estem vivint, ens obliga a elaborar i posar en comú algunes reflexions per ara, i per al que pugui venir després. Amb aquest propòsit, us presentem aquesta nova trobada virtual, en el qual comptarem amb:

Raul Zibechi, gran coneixedor i còmplice dels moviments socials d’Amèrica Llatina, ens ajudarà a analitzar el context que estem vivint i a conèixer les experiències de lluita i resistència d’organitzacions socials rurals, indígenes, camperoles, i urbanes, que tracten d’afrontar la pandèmia construint alternatives que posin la vida digna al centre.

També hi participan,

Annaïs Sastre. Activista d’Arran de Terra i l’Aresta, per la construcció d’una Sobirania Alimentària dels pobles. Campanya #SOS Pagesia.

Dolores Jacinto. Activista de la Asociación Intercultural de Profesionales del Hogar y de los Cuidados (AIPHYC). Campanya #RegularizacionYa.

– Aquesta crisi ens recorda el que és evident: que l’alimentació és una necessitat i un dret humà inajornable. En aquest sentit el moviment per la Sobirania Alimentària suposa una necessitat més evident que mai i, alhora, un contrapoder a la normalitat. És a dir, tracta de qüestionar les relacions de poder establertes (en el marc de la globalització neoliberal) en què l’alimentació, les persones, els animals, els béns naturals i fins i tot la vida mateixa, es mercantilitzen. De manera que, cal una altra mirada cap allò local, el comú, cap a la identitat i diversitat dels pobles, per la sostenibilitat del territori i de la Terra, que ens permeti construir noves formes de producció agroecològica i de consum responsable, defensant el dret a viure dignament en els nostres territoris i en els nostres cossos. I de recordar també que en aquests dies moltes collites s’estan perdent per falta de mà d’obra “estrangera” sobre-explotada.

– El capitalisme pot tancar fàbriques durant un temps, però no es pot permetre tancar les llars, ni els treballs de cures i de reproducció de la vida. El capitalisme necessita la vida, encara que la vida no necessita el capitalisme. Volem visibilitzar, en general, la feminització de les cures, generada per la divisió del treball patriarcal. Volem visibilitzar les cadenes internacionals de les cures, a aquestes persones que, en situacions d’exclusió, precarietat i explotació inhumana, propiciada per les lleis d’estrangeria, sostenen vides de les nostres persones més dependents. Rebel·lar-nos contra la pobresa estructural normalitzada i l’exclusió social jerarquitzada, que posen de manifest la vulnerabilitat d’una gran part de la humanitat. I ressaltar la gravíssima irresponsabilitat de les polítiques neoliberals que s’han desenvolupat durant dècades amb la privatització i/o desmantellament dels serveis públics, i la desprotecció dels béns comuns, contribuint més si cap a accentuar aquesta emergència global.

Els moviments socials, un cop més, són impulsors d’iniciatives regeneradores per garantir la vida i construir alternatives a la crisi sistèmica d’un capitalisme que no respecta ni a les persones ni al planeta.

Cooperació solidària davant la crisi del capitalisme global!

Per una Sobirania Alimentària dels Pobles!

Cap persona és il·legal!

Seguiment d’Entrepobles davant la crisi del COVID-19

Planeta Tierra, abril de 2020

Estimades amigues i amics d’Entrepobles,

i de les organitzacions germanes d’Amèrica Llatina/Abya Yala

Us escrivim en primer lloc per desitjar-vos que estigueu bé i us cuideu molt en tots els aspectes. Per enviar-vos una gran abraçada, amb un missatge de solidaritat, esperança i proximitat en aquests moments de dol de familiars o persones properes, així com de tota classe d’incerteses davant del que està per venir.

En aquesta nova comunicació volem donar continuïtat al que us vam dir a l’inici de la nostra quarantena, actualitzant informació del seguiment que estem fent d’aquesta crisi.

Tal com vam avançar fa unes setmanes, hem pogut organitzar-nos per mantenir la continuïtat del nostre treball, sempre dins de les limitacions que ens imposa la situació i la necessitat de cuidar-nos a nivell familiar, emocional i social. Hem posat en marxa una “Comissió de crisi”, composada per persones de la Junta i de l’Oficina Tècnica, per fer un seguiment setmanal per anar responent als diferents reptes que la situació ens planteja. A la part tècnica realitzem reunions periòdiques a distància entre el personal de les diferents àrees de treball, així com una setmanal amb les i els cooperants que estan als països d’Amèrica Llatina. També intentem fer front a les rigideses de les normes administratives derivades de Decret d’Alarma en l’àmbit de la cooperació, tractant que no afegeixin problemes als que ja estan començant a patir les organitzacions i comunitats dels països en què treballem.

A Amèrica Llatina l’ona expansiva de l’epidèmia està arribant amb setmanes de retard respecte al que estem vivint a Europa. Trobem reaccions molt diferents en uns i altres governs. Des dels que han anticipat mesures de distanciament per intentar avançar-se a l’extensió de virus, fins a alguns que a dia d’avui continuen autoritzant, quan no recomanant, activitats massives. Hi ha certa coincidència, per cert, entre aquesta última posició política i la influència de certes confessions religioses que, a l’igual que bona part de la classe empresarial, es resisteixen a tancar els seus “negocis”.

A través de les nostres companyes i companys cooperants, estem en contacte permanent amb les organitzacions socials aliades, encara que també a distància, com requereixen les mesures de protecció. D’aquestes converses extraiem per compartir-les algunes de les primeres preocupacions que ens traslladen:

– Les organitzacions de DDHH ens fan arribar diverses alertes sobre com la crisi de l’COVID-19 s’està traduint en majors concentracions de poder, autoritarismes, vulneracions de drets, carta blanca i impunitat per les forces policials, i fins i tot repressió i criminalització a defensores i defensors, aprofitant les mesures d’excepció. En aquest terreny podem dir que plou sobre mullat.

– La precarietat dels serveis públics i les dècades de privatitzacions fan que, tot i que la pandèmia encara no ha pres les dimensions que ara registra a Europa, siguin previsibles situacions de crisis humanitàries greus, en els casos en què no s’assoleixi aturar a temps. Un primer apunt d’això el tenim ja a la ciutat equatoriana de Guayaquil.

– Un altre àmbit és el dels impactes econòmics associats. Les elevades taxes de treball informal i precari, així com els dèficits d’habitatge i subministraments bàsics, són fonts massives d’alta vulnerabilitat. Les persones que viuen del treball informal -que són en alguns països la meitat o més de la població ocupada- depenen del que guanyen a diari i, per tant, per a elles quedar-se a casa no és una opció. Alguns governs han anunciat petits ajuts als sectors més desfavorits, però són insuficients i inconcretes, i lluny de calmar, creen més incerteses i alarma social, com està passant a El Salvador o Guatemala.

– Des de diversos països ens expliquen com, mentre s’ordena el confinament a la població, les empreses extractives tenen butlla per continuar les seves activitats. Al Perú, per exemple, ens notifiquen els primers casos en campaments miners.

– Les organitzacions feministes tracten de fer front a les conseqüències per a les dones del “queda’t a casa”, tant en les cures, com en la contenció de les crisis i les violències, en la majoria dels casos suplint les responsabilitats que corresponen a les institucions públiques, oferint serveis d’atenció suport, escolta i denúncia.

– Els països segueixen pagant el seu deute extern, en uns moments que es necessiten tots els recursos per a la protecció social. I això no és tot, sinó que es tem que després d’aquesta crisi aquest deute creixi i suposi més retallades socials i dels serveis públics, si no hi ha un replantejament a fons del deute.

– Des de l’ecologisme social es remarca la necessitat de crear consciència sobre com el model de producció agroindustrial està en l’origen d’aquestes epidèmies cada vegada més recurrents. Tant pel que fa a l’avenç sense límits de la frontera agrícola i ramadera sobre les selves i els ecosistemes naturals, com pel que fa als sistemes massius d’amuntegament animal en macro-granges amb tractaments alimentaris i zoosanitaris industrialitzats. I s’alerta sobre la por que després de la crisi vingui una fase de repunt de les polítiques de creixement de l’economia fòssil, que suposi passos enrere en la ja molt insuficient agenda per fer front a l’emergència climàtica i ecològica.

A el mateix temps, dins de les nostres limitacions i les pròpies del confinament, estem tractant d’unir forces i donar suport diferents iniciatives sorgides des de diferents moviments i plataformes al nostre país, que volen de donar resposta a la situació que viuen els sectors més vulnerables, com la campanya pel Pla de Xoc Social, les demandes de regularització de les persones migrades -tal com s’ha fet a Portugal-, les del col·lectiu de dones en el treball domèstic, així com en diverses iniciatives feministes o la campanya europea en defensa de la sanitat pública.

I a el mateix temps participem en reflexions i debats col·lectius amb organitzacions de l’àmbit ecosocial i climàtic, així com en el moviment feminista, amb l’objectiu de mirar una mica més enllà de la situació actual i tractar d’analitzar les causes i les conseqüències d’aquesta crisi, així com d’abordar les incerteses del “dia després”.

També hem organitzat en aquests dies algunes activitats directes de diàleg i intercanvi, com les videoconferències Economia Feminista, per a no tornar a la “normalitat” Totes, tenim dret a viure dignament! i Una mirada global a la pandèmia des dels moviments socials, per a no tornar a la “normalitat” amb veus des els feminismes i els moviments socials, d’aquí i de diferents països d’Amèrica Llatina.

Fa gairebé una dècada vam editar una publicació titulada “No deixis el futur a les mans. Cooperació solidària davant la crisi del capitalisme global”, on definíem la crisi global com “una crisi multidimensional en què se sumen les crisis alimentàries, l’energètica, la de les cures, la crisi econòmica i financera, crisi de representació política, crisi migratòria i de persones refugiades, crisi climàtica i ecològica… Però no tenim diversos planetes ni societats on es desenvolupin per separat cadascuna d’aquestes dimensions, sinó que totes conflueixen i interactuen sobre una mateixa realitat física i social”.

Tot i que és aviat encara per consolidar conclusions, aquest nou episodi de la crisi global que estem vivint ens comença a apuntar algunes reflexions a retenir per al que pugui venir després:

– La gravíssima irresponsabilitat de les polítiques neoliberals que s’han desenvolupat durant dècades amb la privatització i/o desmuntatge dels serveis públics i dels béns estratègics.

– Que, mentre la major part de les empreses han hagut de detenir la seva producció -per la qual “encara” es requereixen persones humanes- el que mai es pot aturar és el treball reproductiu, aquest que en la nostra societat es realitza en l’àmbit domèstic. Aquí han anat a parar la major part de les tensions, neguits, frustracions i necessitats de cures que comporta aquesta crisi, amb tot el que això significa per a les persones -majoritàriament dones- que el sostenen.

– Aquest àmbit domèstic es veu complementat amb la socialització virtual per mitjà de tot tipus de plataformes i pantalles. Un món màgic ple de paradoxes i ambivalències, que ens permet desplegar tota la nostra empatia i compassió amb persones estimades d’altres continents, al mateix temps que ens permet ignorar la mort del veí del pis de sota; que és capaç de donar ales a la nostra creativitat i a el mateix temps de fer empal·lidir els malsons de George Orwell sobre el control social per part dels estats i les grans companyies del “big data”. Una màgia que, recordem-ho, es basa en materials minerals relativament escassos.

– Una altra conclusió important és la necessitat de la relocalització de la producció i el consum de béns bàsics, és a dir de la sobirania social. Cap comunitat humana pot es permetre el luxe de dependre d’importacions transnacionals i d’interessos especulatius per proveir-se dels mitjans que sostenen la salut, l’alimentació i la resta de subministraments bàsics per a la vida.

– Però aquesta sobirania no pot plantejar-se des del exclusivisme o el primacisme, sinó des de l’internacionalisme, és a dir, des de la consciència que vivim en un sol món i que per subsistir hem de cooperar, si no és per solidaritat, almenys, per egoisme intel·ligent. En aquests dies en què els EUA s’han enfilat a la primera posició dels països afectats pel COVID-19, el “American first” de Donald Trump sonaria còmic si no fos perquè els que estan pagant les conseqüències d’aquestes bajanades deliberades són les poblacions més vulnerables i racialitzades als barris, per exemple, de Nova York.

Aquesta consciència internacionalista, que venim practicant des de fa més de 30 anys, és la que ens uneix amb tantes persones i organitzacions, d’aquí i d’Amèrica Llatina, la que ens fa convertir en estímuls aquests reptes aclaparadors.

D’aquestes valoracions que ens arriben d’Amèrica Llatina, i dels intercanvis de reflexions amb les organitzacions d’aquí i d’allà, sorgiran segurament idees per al nostre treball en els propers anys, que hem de començar a traçar a partir de la propera assemblea, que com sabeu, s’havia d’haver realitzat els propers 2 i 3 de maig a València. A hores d’ara encara no ens atrevim a aventurar una nova data, ho comunicarem quan la situació ens ho permeti. Per tot això esperem seguir comptant amb el vostre interès i suport com fins ara.

Abraçades i seguiu-vos cuidant.

Economía Feminista, para no volver a la “normalidad”

Comisión Feminismos Entrepueblos

Encuentro virtual:

Economía Feminista, para no volver a la “normalidad”
¡TODAS, TENEMOS DERECHO A VIVIR DIGNAMENTE!

Con la participación de: Cristina Carrasco Bengoa, Natalia Quiroga Díaz, Verónica Gago, Karla Lara, Carmen Juares Palma y Trinidad Cuesta Sánchez [+ info]

Coincidiendo con la publicación en redes del libro editado por Entrepueblos “Economía feminista, desafíos, propuestas y alianzas”


Economía Feminista, para no volver a la “normalidad”

¡TODAS, TENEMOS DERECHO A VIVIR DIGNAMENTE!

En pocos meses las personas que habitamos el Planeta Tierra nos hemos visto sorprendidas por una “emergencia sanitaria” provocada por la pandemia de enfermedad por coronavirus. Pero hace demasiado tiempo que diversidad de voces alertan sobre la llamada “crisis global”, “crisis civilizatoria” del sistema capitalista que nos ha ido golpeando a lo largo de décadas: crisis alimentaria, energética, de los cuidados, crisis económica y financiera, crisis de representación política, crisis migratoria y de personas refugiadas, crisis climática y ecológica. Pero no tenemos varios planetas ni sociedades donde se desarrollen por separado cada una de estas dimensiones, sino que todas confluyen e interactúan sobre una misma realidad física y social.

El capitalismo heteropatriarcal, racista, militarista y colonial en su proceso de globalización, ha hecho crecer las condiciones de precariedad económica, social y afectiva de las personas, con diferentes intensidades, en todos los continentes con un objetivo claro: acelerar la mercantilización de la vida y del planeta.

Tiempo de la verdad desnuda, sin adjetivos, donde las palabras y los hechos no pueden ir por separado. El feminismo está poniendo sobre la mesa un nuevo sentido común que necesitamos desesperadamente: la vida y los cuidados en el centro de la vida, la solidaridad, el apoyo mutuo, la comunidad y la conciencia crítica, por encima del individualismo y la cultura del miedo. Hemos de tomar conciencia que somos dependientes, ecodependientes, e interdependientes. Podemos ser autónomas, pero no autosuficientes. Estos valores son la mejor receta para el coronavirus.

En este sentido, en el apartado PUBLICACIONES de nuestra Web puedes descargarte el libro que editamos en ENTREPUEBLOS-ENTREPOBLES-ENTREPOBOS-HERRIARTE, “Economía feminista. Desafíos, propuestas, alianzas” coordinado por Cristina Carrasco Bengoa y Carme Díaz Corral, con textos de: Cristina Carrasco Bengoa, Carme Díaz Corral, Silvia Federici, Verónica Gago, Yayo Herrero, Yolanda Jubeto Ruíz, Mertxe Larrañaga Sarriegi, Amaia Pérez Orozco, Natalia Quiroga Díaz, Corina Rodríguez Enriquez.

Creemos que el contenido de este libro nos puede servir como excusa para pensar juntas qué estamos haciendo y qué queremos hacer en estos momentos de emergencia sanitaria y pandemia del capital, tejiendo redes de feminismos internacionalistas, ecologistas, decoloniales, antirracista, con propuestas alternativas al sistema capitalista depredador que despoja de derechos, desprotege y mata.

Contra todas las pandemias del capital: más políticas públicas de protección social con carácter universal, más redes de solidaridad y más empoderamiento social. Estos valores son la mejor receta frente al coronavirus, para resistir y sumar rebeldías solidarias.

¡POR UNA COOPERACIÓN FEMINISTA ENTRE LOS PUEBLOS!
¡TODAS, TENEMOS DERECHO A VIVIR DIGNAMENTE!

Deuda externa, deuda ecológica y COVID-19

El coronavirus puso en la agenda internacional la urgencia de suspender los pagos de la deuda externa de los países del Sur, para atender la crisis sanitaria y alimentaria.  A pesar de ello y de las demandas de organizaciones e instituciones del Ecuador para que el Gobierno suspenda el pago de los Bonos Global 2020, en este mes de marzo, en plena crisis del virus, lo pagó aduciendo la necesidad de hacerlo para poder acceder a nuevos créditos.  El Ecuador destina actualmente más de 7.000 millones de dólares anuales para pago de deudas.  Suspender este pago implicaría contar con recursos propios para atender a la crisis y no recurrir a nuevo endeudamiento.

Uno de los aportes desde el ecologismo fue establecer una relación directa de la deuda externa con la devastación ambiental, a eso llamamos deuda ecológica.  La ecuación es sencilla, a más deuda más devastación.

En la base de la pandemia están los impactos sociales, económicos y ambientales porque se alteraron las relaciones dentro del mundo natural.  Y el sistema de endeudamiento fue una de las causas que provocó este desbalance.

Por un lado están los condicionamientos y ajustes sociales y ambientales que se han aplicado a través de los acuerdos con el FMI y el BM, para garantizar el pago de la deuda externa, lo que ha significado mayor empobrecimiento de la población y la actual crisis de los sistemas de salud, que no pueden responder a la emergencia sanitaria para combatir el COVID19.

Por otro, la deuda externa ha sido uno de los mecanismos para impulsar la explotación petrolera y minera, expansión del agronegocio, construcción de represas y grandes infraestructuras, que han causado deforestación, pérdida de biodiversidad, contaminación por desechos industriales del suelo, aire y fuentes de agua, provocando enfermedades, desnutrición y desplazamiento de poblaciones hacia las ciudades en situaciones de marginación lo que agrava las condiciones de contagio del virus.

La deuda externa ha generado así una inmensa deuda social y ecológica con los pueblos del Sur. Ya no sólo se trata de la deuda con las economías tradicionales del norte global, sino también con los países emergentes, particularmente con China.  El Ecuador adeuda a China más de 6000 millones de dólares. Tras esta deuda se encuentra la explotación minera a gran escala, ampliación de la frontera petrolera, construcción de represas e hidroeléctricas, que además de ser un fracaso tecnológico, han provocado destrucción ambiental.  Recordemos cómo desapareció la más bella cascada del Ecuador.  Debido a los compromisos adquiridos por el endeudamiento ahora se pretende entrar al Yasuní, a sacar petróleo cuyo valor no compensa ni el de la extracción.

El coronavirus afecta a toda la humanidad y da lecciones a todos los países.  Nos dice que es más importante la salud que la economía, que la salud debe ser pública y democrática, que no se puede actuar a espaldas de la sociedad, que la transparencia de la información es la mejor protección y sobre todo que el planeta está poniéndonos límites.

La antigua agenda del No pago de la deuda externa recobra vigencia.  Se deben suspender los pagos y anular la deuda externa, y utilizar estos fondos para responder de forma inmediata y adecuada a la crisis sanitaria, alimentaria y económica en especial de los pueblos y de sectores con mayor riesgo, debido a sus condiciones sociales, económicas y ambientales.  También se debe detener la contratación de nuevo endeudamiento que significará continuar esclavizados a condicionamientos y pagos de la deuda y sus inconmensurables impactos.

Pero la deuda ecológica es más vigente que nunca.  No se trata solamente del empobrecimiento y saqueo de las economías del Sur, ni de contar con recursos para la salud de los seres humanos, esto sería una visión antropocéntrica.  Se trata de recuperar las posibilidades de que la especie humana se mantenga en el planeta, ya no como una plaga, sino como parte de las relaciones de armonía y cuidado de la casa común.  Y aquí las poblaciones hoy empobrecidas tienen mucho que decir, saben vivir con menos recursos, mantienen, a pesar de la globalización, del FMI y del BM, selvas, territorios y relaciones de complementariedad que deben ser protegidas.

Si algo nos ha enseñado el coronavirus es la necesidad urgente de parar este modelo capitalista y sus mecanismos de saqueo, y buscar una transición hacia formas de vida autónomas, comunitarias y armónicas con la naturaleza.

Esto significa replantearnos relaciones de igualdad, complementariedad y colaboración entre las personas, las sociedades y la naturaleza.  Respetar la diversidad cultural y natural, las formas de vida de los pueblos indígenas, campesinos, afrodescendientes, pescadores, sus territorios y autodeterminación.  Priorizar el cuidado de la tierra, el agua, el aire y las posibilidades de reproducción de la vida. Garantizar las mejores condiciones para la producción agroecológica campesina y precautelar la soberanía alimentaria de los pueblos.  Repensar las economías locales y nacionales y la solidaridad internacional. Transformar las ciudades en lugares sustentables.  Propender al consumo consciente, sano y respetuoso del ambiente. Transitar hacia la soberanía energética, alternativa y descentralizada.  Promover formas de organización democrática, participativa y autónoma para la toma de decisiones locales, nacionales e internacionales. Restaurar de forma integral los ecosistemas afectados por las actividades extractivas, agronegocio, megainfraestructuras.  Conservar y defender los derechos de la naturaleza; garantizar el sumak kawsay para las actuales y futuras generaciones.

ACCIÓN ECOLÓGICA
30 de marzo de 2020

El laboratori neoliberal de la maduixa de Huelva

Pastora Filigrana 

Els debats dins de l’esquerra plantegen si és més important començar per la lluita de classe, la lluita contra el racisme, contra el patriarcat o contra el desenvolupisme. Molts d’aquests debats busquen una resposta unívoca del tipus: «la classe en el centre» o «el tema racial és el determinant». La polarització en els debats obvia una cosa essencial i és que aquestes són realitats entrecreuades, indissolubles que s’encarnen en els cossos de treballadores, i que es manifesta amb major violència depenent del gènere i l’origen.

Quan diem que el neoliberalisme es basa en l’explotació del treball, assalariat o no, i que aquesta explotació es realitza entrecreuant diferents eixos d’opressió, com són el gènere i la raça, no estem dient una cosa abstracta i intangible. Aquesta evidència de l’aliança opressiva entre classe-raça-gènere pot veure’s, fer-se olor i tocar-se a escassos quilòmetres de la Sevilla natal d’aquesta publicació: en la macro explotació del fruit vermell de Huelva. A més, aquesta acumulació de riqueses no sols necessita l’explotació del treball viu, sinó que necessita també la sobre-explotació de la terra i els recursos naturals. L’agricultura intensiva del fruit vermell a Huelva és un clar exemple de tot això.

L’explotació laboral de la maduixa

A Huelva es dediquen onze mil hectàrees al cultiu del fruit vermell, encara que popularment es coneix com la maduixa. Huelva produeix el 100% del gerd espanyol, el 96% dels nabius i el 97% de la maduixa. Durant els mesos de març a maig es duu a terme la recol·lecció de la fruita, una tasca que, es calcula, necessita més de vuitanta mil persones treballant. Els beneficis que suposa el cultiu d’aquest fruit per a la comarca de Huelva ascendeixen a quatre-cents milions d’euros.

Les empreses que conformen la patronal maduixera, igual que qualsevol patronal, tenen dos recursos disponibles per a augmentar els seus beneficis: la innovació tecnològica i l’abaratiment del salari. La innovació tecnològica en un projecte empresarial com aquest és molt limitada. Conrear sota els hivernacles, els famosos plàstics, va suposar en el seu moment una d’aquestes innovacions tecnològiques que va disparar els beneficis, perquè va permetre produir maduixes fora dels seus cicles naturals. Tanmateix, la innovació tecnològica toca sostre i, màximament en la recol·lecció i per la pròpia delicadesa del fruit, no permet usar màquines. L’únic recurs que té la patronal per a augmentar beneficis és per tant el salari, és a dir, pagar el menys possible pel major treball possible. Vegem les estratègies utilitzades per a aquest abaratiment salarial que reverteix directament en els guanys de l’empresa:

  1. El Conveni del camp de Huelva és el que estableix el salari més baix per a aquesta feina a l’Estat espanyol. Actualment el salari-dia per a una jornada de treball és de quaranta-dos euros, un preu per sota del nou salari mínim interprofessional. Perquè es pogués pactar un salari millor, seria necessari que els sindicats negociessin amb pressió enfront de la patronal. La realitat és que els sindicats majoritaris signants del Conveni fugen d’aquesta confrontació i temen trencar la pau social de la indústria més important de la província. Els sindicats minoritaris, amb una tradició més combativa, tenen poca representació a la comarca principalment perquè la població jornalera és immigrant amb molta mobilitat i difícilment es queden a construir sindicats.
  2. Un altre dels recursos per a abaratir el salari el va posar en safata la pròpia llei d’estrangeria. Aquesta llei permet la contractació de persones treballadores al seu país d’origen que vindran directament per a la campanya de recollida de la fruita i es tornaran quan aquesta acabi. Aquest any van venir més de 19 000 dones marroquines a través d’aquesta possibilitat que atorga la llei d’estrangeria. Les jornaleres desconeixen el Conveni i gran part dels seus drets, viuen en situacions d’aïllament en les finques i se’ls oculten els mecanismes que han d’activar en el cas que sofreixin algun abús empresarial. En teoria han de cobrar el salari que estableix en el Conveni del camp a la província, però segons els seus testimoniatges rares vegades el cobren i les seves possibilitats de reclamar judicialment són escasses perquè entre altres motius seran retornades quan acabi la campanya. En la part del salari legal que la patronal no paga a aquestes treballadores està el guany empresarial.

L’explotació racial de la maduixa

Com dèiem, un dels recursos del capital per a obtenir majors beneficis és abaratir salaris i això serà més fàcil com més extremes siguin les condicions vitals de les persones treballadores. Segons l’ordre econòmic mundial, les persones filles de la colònia, és a dir, no occidentals, sempre estaran en un desavantatge econòmic respecte a occident.

El món funciona per la sostracció sistemàtica de recursos materials i humans de dues terceres parts de la població mundial cap a una primera part. Aquesta ordenació econòmica, que comença al segle XV amb l’expansió del capitalisme, va situar la jerarquia de la piràmide social a la població europea blanca, i les poblacions de la resta del món van quedar convertides en colònies productores de matèries primeres i cossos treballadors barats darrere del desenvolupament de l’Europa blanca. És per això que el racisme és un factor d’ordenació de la riquesa en el món i no sols una actitud d’intolerància dels diferents com se sol dir col·loquialment. Per això sempre és més barat contractar a persones immigrants: perquè són més pobres.

Contractar persones treballadores immigrants es va començar a utilitzar amb població d’Europa de l’Est i les jornaleres eren poloneses, lituanes o ucraïneses. L’any 2006 es va decidir canviar per població marroquina i l’acord es fa des d’aleshores amb el Regne del Marroc. Aquesta decisió no va ser casual. Les treballadores d’Europa de l’Est eren problemàtiques, exigien drets, sortien de nit, volien quedar-se després de la campanya i fins i tot sortien amb nois de Huelva. Les marroquines es presentaven com una opció més dòcil: són musulmanes, surten menys, deuen respecte a les seves famílies i marits, no s’han criat en el comunisme i estan naturalment acostumades a servir sense piular. Això és el racisme i el colonialisme com a estratègia d’explotació a favor dels interessos del capital.

L’explotació de gènere en la maduixa

La patronal maduixera només vol dones. Com dèiem al principi, durant la recollida de la maduixa es requereixen diversos milers de persones treballant. Moltes d’elles són dones i homes autòctons, però per als llocs que no s’arriben a cobrir amb la població autòctona es requereix la contractació de persones immigrants. Per a això és per al que s’utilitza la contractació en origen.

Al Govern marroquí se li fan arribar les necessitats de mà d’obra de cada empresa i s’encarregaran d’una preselecció en origen. Hi ha una qualitat en la qual coincideixen al 100% totes les empreses: que siguin dones. A més, es requereix que tinguin família al seu càrrec al seu país d’origen, almenys un fill menor de 12 anys. Els empresaris justifiquen la decisió per la delicadesa que requereix el treball de la recollida de la maduixa. La realitat que s’oculta darrere és que en l’imaginari masclista es considera que una dona serà menys conflictiva sindicalment que un home a l’hora de reclamar els seus drets. Si a això a més se li suma que és una dona pobra, que pel mateix treball de recol·lecció al seu país cobra un jornal de set euros, que té fills al seu càrrec i una família musulmana, la seva docilitat serà major.

La infantilització en el tracte és molt comuna: fins i tot en declaracions públiques, els empresaris parlen de càstigs a les treballadores en lloc de sancions laborals. La dona pobra, musulmana, immigrant i amb fill al seu càrrec, es converteix en el subjecte perfecte per a abaratir salaris i condicions laborals, en general, sense por d’una resposta sindical organitzada. Quan parlem de l’aliança entre el capital i el patriarcat no és només una consigna, és això.

La sobreexplotació de la terra en la maduixa

La producció maduixera està regada amb les aigües subterrànies que nodreixen les llacunes i els ecosistemes del Parc Nacional de Doñana. La Junta d’Andalusia reconeix que el 15% d’aquests regs són il·legals, però les associacions ecologistes que treballen en la zona mantenen que el 30% de les plantacions de maduixa es nodreixen d’aqüífers il·legals que afecten directament el Parc Natural. Això suposa que una de cada tres hectàrees de plantacions de fruit vermell es rega il·legalment a costa de les aigües subterrànies del Parc. Actualment, Espanya s’enfronta a una sanció per incomplir la normativa europea sobre aigües. Tanmateix, la Junta d’Andalusia es nega a declarar la zona amb aqüífers sobreexplotats, en una clara connivència amb els interessos de la patronal maduixera.

Aquest esgotament dels aqüífers repercuteix directament en la pèrdua de biodiversitat. La supervivència de diverses espècies autòctones d’ocells, mamífers, plantes i insectes està en perill. Això no va de salvar ocellets desmuntant l’economia local i la renda de moltes famílies. Això va que la pèrdua de biodiversitat repercuteix en la desaparició de l’ecosistema que ens procura l’aliment, l’aigua i la salut. Estem tallant la branca de l’arbre sobre la qual estem assegudes.

De tot el que s’ha explicat es pot concloure que el guany de la patronal maduixera passa per l’abaratiment de les condicions de treball de les jornaleres i jornalers. I que, perquè aquest atac als drets de persones treballadores generi la menor protesta possible, es trien a les persones en una situació de vulnerabilitat major. En un sistema-món patriarcal i racista les persones en una situació de major vulnerabilitat són les persones no-blanques que no habiten a Occident, la migració i, d’aquestes persones, les dones. Pobresa, masclisme, racisme i insostenibilitat de la terra al servei del guany del capital.

Informació d’Entrepobles davant la crisi del COVID-19

Mentre ens trobem en la fase més crítica de l’emergència sanitària pel coronavirus, volem compartir amb les amigues i amics d’Entrepobles algunes de les mesures que estem prenent i també apuntar algunes reflexions. Tot amb l’esperança que aquesta crisi sigui el més lleu i curta possible, i que, com a comunitat, com a organització i com a persones, aconseguim treure’n, i en el que vindrà després, el millor del que siguem capaços.

Volem informar-vos que cancel·lem l’activitat externa fins a nou avís i que hem pres les mesures necessàries pel que fa a l’activitat interna i de la nostra oficina tècnica. Les assumim com a mesures perquè totes les persones involucrades ens puguem sentir segures, tenir cura de nosaltres mateixes i de les persones que ens envolten a les nostres famílies i en la comunitat.

Per a l’atenció al públic, seguirem amb els canals habituals:

📞 +34 690 743 407

📧 info@entrepueblos.org

No obstant, si teniu el correu o número de telèfon directe amb el personal amb qui vulgueu comunicar-vos podeu fer-ho, igualment per missatges de Whatsapp o Telegram, o mitjançant les nostres xarxes socials

També volem informar-vos que hem habilitat un sistema de videoconferències per suplir en el possible les nostres reunions presencials. Volem sentir-nos a prop, encara que hàgim de prendre mesures que augmentin la distància física que ens separa.

A partir d’ara ens toca deixar passar els pròxims dies o setmanes per veure com evoluciona la situació, i també per veure si cal prendre mesures addicionals, com ara ajornar la nostra Assemblea General anual. Si hi ha novetats a l’respecte, us anirem informant.

En el pla més tècnic, a l’hora d’escriure aquesta nota hem d’apuntar com a positiva la primera reacció de l’Ajuntament de Madrid, que anuncia una suspensió dels terminis per a l’execució de projectes i presentació de justificacions. Tant de bo aconseguim que això es generalitzi en altres administracions. I després caldrà posar atenció perquè la cooperació internacional no torni a ser víctima d’aquesta nova crisi.

Potser ens falta prou perspectiva per fer una anàlisi del que està succeint aquests dies i el que vindrà “el dia després”, sobre les seves causes i conseqüències, per fer valoracions de tot això que no caiguin en la ingenuïtat, ni en la paranoia. Tot i que no hi ha dubte que ens trobem davant d’un fenomen més de la crisi global.

Aquest tipus d’emergències són circumstàncies estranyes perquè ens demanen rebel·lia i disciplina a el mateix temps. Posen a prova la reacció dels diferents ressorts de la societat, tant de l’estat com de la ciutadania. I són una bona oportunitat per posar en valor la cura, la solidaritat, el suport mutu, la comunitat i la consciència crítica, posant la vida i les vides al centre, per sobre de l’individualisme i la cultura de la por. Aquests valors són la millor recepta per al coronavirus.

I parlant de valors, també és un excel·lent moment per posar consciència en la grandíssima importància de defensar els nostres sistemes públics de sanitat i protecció social, després de tantes dècades de pensament únic neoliberal. En aquests dies, Entrepobles ens hem adherit a la campanya #PlaDeXocSocial, reclamant a el Govern mesures urgents davant els riscos sanitaris, econòmics i socials provocats davant la crisi del coronavirus i que posa cap a les persones més vulnerabilitzades, com sempre estarem donant suport i promovent totes les lluites en favor de les víctimes de violència, les persones migrants, les treballadores domèstiques i sobre la càrrega que suposa a totes les cuidadores

Són moments d’extremar la nostra solidaritat!

Avui entrem en un període de semi-aturada, de reflexió, aprofitem-ho. Què hauríem donat en un altre moment per poder gaudir uns dies així de fre a les exigències de la nostra estressant quotidianitat? Renovem forces, perquè, quan aquesta emergència vagi remetent, s’endevina una pugna molt forta dels diferents sectors del poder polític i econòmic per capitalitzar-la en funció dels seus propis interessos.

Com es diu en un escrit que circula aquests dies “entrem en un moment d’introspecció obligada per la primera pandèmia directament relacionada al model extractivista que el capitalisme fòssil ha accelerat en els últims 30 anys. Ens deien que era impossible canviar tan ràpid, està crisi demostra que no només és possible, sinó necessari “.

Una abraçada per tots i totes i mantinguem-nos juntes en la distància.

A 4 años del asesinato de Berta Cáceres, las políticas extractivistas de Honduras mantienen en grave riesgo a las poblaciones indígenas

Honduras representa un territorio en constante resistencia; un país que asumió la lucha y la resiliencia como componente elemental para la defensa de los derechos humanos y la democracia. Ante las constantes y múltiples amenazas a sus territorios, cuerpos, patrimonios e identidades, la defensa de derechos humanos, del agua y de la tierra es una labor obligada que suele conllevar nuevos y profundizados riesgos.

En la historia de Honduras, y del mundo, el asesinato de la defensora y lideresa indígena lenca Berta Cáceres, sin duda, representa un hito que dio cuenta de los graves patrones de violencia perpetrados impunemente contra las personas defensoras en la región latinoamericana y que colmó a la sociedad de indignación y un renovado anhelo de justicia.

A 4 años de su asesinato; sin embargo, el Estado de Honduras continúa priorizando sus intereses extractivos sobre el respeto, la protección y garantía de los derechos humanos de la población. Para 2019, había al menos 137 concesiones mineras y de producción de energía e hidrocarburo otorgadas en territorios indígenas. Ahora, el Estado pretende discutir un proyecto de Ley de Consulta Previa, Libre e Informada que, según han denunciado los pueblos indígenas y afroindígenas, facilitaría la instalación de grandes proyectos extractivos en sus territorios e incrementaría la violencia y la violación de los derechos humanos de los pueblos.

Ante la oposición legítima de las poblaciones a esta política estatal, la respuesta del gobierno se ha caracterizado por la represión a la protesta social mediante el uso excesivo de la fuerza, los ataques, la criminalización. Los asesinatos, hostigamiento y persecución contra miembras de la Organización Fraternal Negra de Honduras (OFRANEH), las amenazas y ataques contra comunidades indígenas lencas organizadas del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), la criminalización de defensoras del agua en Guapinol así como defensores de la tribu Tolupán, dan cuenta de estos riesgos. Incluso en esta misma semana se ha instalado una campaña en redes sociales y medios de comunicación nacionales que busca difamar y estigmatizar la labor del COPINH y organizaciones nacionales e internacionales que acompañan su búsqueda de justicia.

En el cuarto aniversario de la siembra de Berta Cáceres, no ha habido justicia. Aunque el pasado mes de diciembre se dictaron las condenas en contra de los autores materiales de su asesinato, la estructura criminal responsable de planificar y financiar el crimen, continúa en absoluta impunidad. A la fecha, tan solo David Castillo, gerente general de la empresa Desarrollos Energéticos S.A. (DESA) ha sido investigado por la autoría intelectual del asesinato y su proceso se ha caracterizado por dilaciones que han impedido avanzar hacia su juzgamiento.

La clara intención del Estado de perpetuar la impunidad, en connivencia con grupos de poder empresariales y militares, no ha detenido la digna y legítima lucha por justicia que han emprendido el COPINH, los pueblos indígenas y afro indígenas, el movimiento social y popular de Honduras, el pueblo hondureño y la familia de Berta Cáceres.
Con su alegre rebeldía, la resistencia de los pueblos es inspiración para quienes, desde distintas trincheras, buscamos mantenernos firmes ante los distintos embates de la desigualdad que no cede.

Así, este 02 de marzo, organizaciones nacionales e internacionales que monitoreamos la situación de derechos humanos en Honduras conmemoramos la vida y la lucha de Berta Cáceres que, como aseguran las comunidades, se ha multiplicado en las voces de millones alrededor del mundo.

Al tiempo, denunciamos que el Estado de Honduras sigue en deuda, no sólo en el caso de la defensora lenca Berta Cáceres, sino en los casos de todas las personas defensoras asesinadas, violentadas y criminalizadas que al día de hoy no han conseguido justicia. Garantizar la investigación, juzgamiento y sanción de todas las personas responsables del asesinato de Berta Cáceres es una obligación del Estado de Honduras y debe ser también un paso firme hacia la ruptura de la impunidad sistemática que ahoga al país, y así garantizar la no repetición de estos hechos contra personas defensoras de derechos humanos.

Reconocemos y respaldamos la legítima labor de defensa de derechos y la búsqueda de justicia que ejerce el COPINH, organización que, a cuatro años de la siembra de su lideresa, se alza fuerte, y con firmeza y dignidad hace frente a los embates que desde distintos frentes buscan acabar con su lucha.

Sostenemos también que la articulación de organizaciones locales e internacionales, que monitoreen y levanten la voz ante las violaciones de derechos humanos que ocurran en el país, es fundamental para hacer frente a contextos tan adversos. Así, reafirmamos una vez más nuestro compromiso de continuar vigilantes hasta avanzar hacia la garantía del respeto de los derechos humanos en Honduras.

En esta nueva conmemoración de la siembra de Berta Cáceres, enviamos nuestra solidaridad y abrazo a su familia, a las comunidades del COPINH, al movimiento feminista y al pueblo hondureño, y reiteramos que justicia para Berta es justicia para los pueblos.

Firman: 
Centro de Derechos de Mujeres (CDM)
Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL)
Entrepueblos
Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC-SJ)
FIDH, en el marco del Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos
Fondo de Acción Urgente de América Latina y el Caribe (FAU- AL)
Foro Honduras Suiza
Front Line Defenders
Fundación Acceso
Guatemala Human Rights Commission – USA
Honduras Delegation – Alemania y Autria
Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras)
JASS
Latin America Working Group (LAWG)
Oficina Ecuménica por la Paz y la Justicia – Alemania
Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), en el marco del Observatorio para la protección de los Defensores de Derechos Humanos
Protection International
Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras

AJORNADA 32 Assemblea General d´ENTREPOBLES

Estimades amigues i amics,

Des de la Junta Directiva d’Entrepobles Entrepueblos Entrepobos Herriarte, donada l’emergència sanitària pel coronavirus, s’ha acordat ajornar la nostra 32 Assemblea General

Com ja sabeu, la nostra Assemblea General anual, és l’espai on l’organització en el seu conjunt, participa a la presa de decisions, aprovació de documents, comptes, memòries,… a més de temes que presidiran el dia a dia de la nostra activitat durant el proper any.

S’ha constituït un Comitè de seguiment de la situació que estarà treballant al costat de la nostra Junta Directiva. I, tant aviat com la situació ho permeti, anunciarem la nova data, garantint que puguem sentir-nos segures i dins dels terminis legals.

Amb l’esperança que aquesta crisi sigui el més lleu i curta possible, i que, com a comunitat, com a organització i com a persones, aconseguim treure’n, en ella, i en el que vindrà després, el millor del que siguem capaços.

Són moments d’extremar la nostra solidaritat, i pensar en les persones que puguin resultar més vulnerabilitzades!!

 


AJORNADA XXXII Asamblea General


A la XXXII Assemblea General, hi haurà debat, participació i democràcia interna, i també espais de trobada i festa.

Tindrà lloc a VALÈNCIA els pròxims dies 📆 1,2 i 3 de MAIG a:

Divendres 1
Escola Meme (Benimaclet)
Carrer del Poeta Ricard Sanmartí, 17
46020 València

Dissabte 2 i diumenge 3
IES ISABEL DE VILLENA
Carrer Isabel de Villena, 4
46011 València

 

PROGRAMA

Divendres 1 de maig, a l’escola Meme de Benimaclet

18:30 Estrena del documental “Defensoras, cuerpo y territorio”, La Cosecha.

Dissabte 2 de maig a l’IES Isabel de Villena

09.30 Inscripcions i lliurament dels materials
10.00 Benvinguda
Presentació de l’Assemblea General i de l’”Assemblea Entrepeques”
Constitució de la Taula de l’Assemblea General
10.30 Balanç econòmic de 2019. Pressupost de 2020.
Memòria de les activitats de 2019
12.30 Descans
13.00 Relleu de la Coordinació y reorganització de l’Oficina Tècnica
13.30 Elecció de la nova Junta
14.00 Dinar
16.30 Taula “Context dels moviments socials a Amèrica Llatina”, amb Raul Zibechi.
18:00 Descans
18:30 Taula sobre defensors i defensores a Amèrica Central

Diumenge 3 de maig a l’IES Isabel de Villena

10.00 Tallers temàtics
11.30 Plenària
12.30 Conclusions de l”Assemblea Entrepeques”
13.00 Cloenda de la XXXII Assemblea

 

📝 Fitxa d’inscripció que podeu enviar per fax 93.268.49.13 o per correu electrònic  administracion@entrepueblos.org el més aviat possible, indicant les vostres dades i la forma d’inscripció.

Descarrega’t la fitxa d’inscripció ➡ Inscripción asamblea València 2020 📝

Per facilitar les tasques d’organització i sempre que sigui possible, ens agradaria que un cop emplenada i enviada la fitxa d’inscripció, feu l’ingrés (segons l’opció escollida) al compte d’Entrepobles:

Triodos Bank ES 05-1491-0001-21-3000079938 (en aquest cas també podeu enviar el comprovant de l’ingrés).

👁‍🗨Data límit d’inscripció: 18 de març de 2020

* Durant els dos dies es realitzarà en paral·lel la “Assemblea Entrepeques” amb activitats per a les nenes i nens assistents, que també faran les seves conclusions a la plenària final del diumenge. Ens agradaria que qui vulgui assistir amb nens i nenes ens ho faci saber abans del 18 de març, per poder preparar bé aquest espai.

 

Salutacions solidàries,
Junta Entrepobles-Entrepueblos-Entrepobos-Herriarte